Estoy como para caer en una depresión absoluta. Desganado, desmotivado, malhumorado. "¿Qué me queda por hacer?", me pongo a reflexionar continuamente, mientras estoy a oscuras en mi cuarto sollozando.
O me resigno al peso de este karma y me muero de tristeza, o hago un esfuerzo de transformar el pensamiento sobre mi alopecia. Decidi por el momento elegir la segunda opción, aunque cueste, porque la vida es una sola, carajo!
Así que, reflexionando, me anime a creer: "quizás cosas así suceden por un motivo. En realidad, cualquier cosa que pudiese pasar, puede que responda a una razón. Si esta mierda de la calvicie me tocó a mi, debe de haber sido por algo".
Si. Intento un poco considerar a la puta alopecia como si fuese un desafío a superar, para aprender sobre mi. Un golpe que me quitó y está quitando varias cosas, pero que de saberlo enfrentar, tal vez podría retribuirme valores a cambio. Es bien sabido que lo que nos hace sufrir, en definitiva, si no nos vence, nos fortalece, nos aporta propiedades para nuestro conocimiento como persona. Si puedo vivir feliz con la alopecia, significa que me instruí sobre lo poco importante que deberia ser la estetica en relacion a la interioridad de uno. Si puedo conseguir pareja estando pelado, significa que supe alimentar y poner por encima del pelo, mi carisma, mi personalidad, mi voluntad.
A veces, se nos hacen las cosas más dificiles, para que quizas seamos mas fuertes en la vida, y sepamos apreciar más ciertas cosas que tiene.

