como aparece en el título de este post voy a contar mi experiencia para ver si resulta de interés y utilidad a alguien. Creo que la base de este foro es el relevo generacional (no en términos de edad) que se va produciendo, en la que unos entran a obtener información, forman su juicio, toman su decisión y si es la de someterse a una intervención, vuelcan nueva información al foro. Este proceso de actualización continua de información es fundamental para la viveza y utilidad del foro, y dado que yo me siento acreedor de toda la información que existe, de los casos documentados y de todas las experiencias vividas por otros foreros, pues ahora me ha llegado el momento de devolver algo de lo obtenido con la esperanza de que mi experiencia resulte interesante a alguien. Pero no sólo de información vive un foro, sino que también es necesario contar con cierta infraestructura mínima, en la que cabe destacar igualmente a los gestores y moderadores del mismo que son básicos en este proceso dado que garantizan que la información que se vuelca, y que todos procesamos, sea lo más objetiva posible; pienso que este es uno de los extremos más importantes para que un foro tenga valor, y todos los que hemos seguido los dos foros castellanos hemos sido testigos de cómo la manipulación de la información, cuando se ha detectado, ha llevado a la desaparición casi absoluta de unos de los foros. En mi opinión, la naturaleza del que llega a un foro de estas características es muy similar: persona con ciertos complejos, insegura de sí misma, en la que su problema capilar es el centro de su vida y el cual lo suele llevar de forma semi-clandestina, aspectos todos éstos que lo hace presa fácil de determinadas aves de rapiña. No debemos olvidar que esto del pelo es un negocio, y que este negocio debe seguir existiendo si bien dentro de los causes del comercio justo, y no basarse en la explotación de la parte más indefensa, que obviamente es el alopécico.
Se nota que estoy un tanto aburrido, o al menos que tengo tiempo. Pues si que lo tengo, y es una sensación un tanto grata y de la que normalmente no me beneficio, por lo que espero en este mi primer mensaje despertar vuestro interés. Obviamente despertar interés en el foro depende del perfil de cada caso, por lo que aun cuando en principio este post va dirigido a la comunidad del foro, supongo que sensibilizará a algunos más que a otros. Bueno pues ahora comienza mi turno, es decir, toca hablar de mi. Nada especial, es decir, muchos lugares comunes que todos conocéis y que todos hemos leído en este foro. Comencé a tomar conocimiento de mis problemas capilares sobre los 20 años aproximadamente. Aquí me tomaré una pequeña licencia de inexactitud, únicamente justificada por mi edad, es decir, por el tiempo que hace que comencé a gestionar mi pérdida de pelo. Hace mucho tiempo, lo cual implica que tengo cierta edad y quizás eso es lo que pueda hacer mi caso singular para un estrato de personas que seguramente es amplio. Aun cuando no tengo dudas de que la pérdida de pelo resulta más devastadora durante la primera juventud (hay muchas juventudes), alguno de nosotros, entre los que yo me encuentro, no hemos conseguido aceptar definitivamente la pérdida de cabello, cuestión ésta que para algunos de vosotros resultará incomprensible dado que pensáis que cuando lleguéis a los 40 vuestro problema habrá desaparecido porque ya no os importará la calvicie. Del todo incorrecto; existen dos tipos de alopécicos, los que aceptan su calvicie y los que no la aceptan, es decir, no se aceptan a si mismos sin pelo, y esta no aceptación os perseguirá por siempre. Obviamente es una simplificación y en modo alguno pretendo jugar a psicólogo e interpretar las infinitas e indescifrables personalidades que existe detrás de cada persona, pero sólo quiero destacar que los que a los 20 años no se aceptan como calvos, seguramente a los 47, que es mi edad, tampoco lo harán. Y esta no aceptación es la fuente que nos moviliza a mucho de nosotros y es la que me ha llevado a mi a estar en este momento en Nicosia, con una pinta cuestionable y pensando que voy a inventar como excusa cuando me cruce con algún conocido cuando esté de vuelta en mi patria chica. Pero esto ya lo iré resolviendo, y me voy a centrar en los aspectos por los cuales he decidido esta segunda intervención, porque es mi segunda intervención y quizás esto también sea un aspecto singular de mi caso.
En efecto, en 2011, en concreto en junio, me sometí a una intervención con un reputado doctor, del cual no diré el nombre porque es un caso pasado y como el refrán dice, agua pasada no mueve molinos. Después de probar un sinfín de remedios para llegar definitivamente al minoxidil y finasteride y conseguir estabilizar mi pérdida de pelo, en una de estas épocas de bajada usuales que solemos tener, llegué al foro y comencé a descubrir un mundo diferente, y sobre todo comencé a tomar conciencia de que existía una respuesta médica para aquellos que no aceptamos la pérdida definitiva del cabello. Por aquellos días dedique muchas horas a leer los dos foros (en aquel momento había dos foros activos), y a formar poco a poco mi opinión sobre las posibilidades de someterme a una intervención. Miré seguramente todos los casos publicados y poco a poco llegué a un doctor bastante reputado y por el que definitivamente me decidí. Tuve la oportunidad de que me viera personalmente y en esta primera consulta me planteó que dado que mi zona donante no era de mucha calidad la única opción posible era hacer una intervención vía FUSS. Yo a la consulta iba con ideas preconcebidas en relación al método por el cual me quería injertar y sobre el número de grafts que quería injertarme. Recibí esta información como un jarro de agua fría, y dado que no había previsto la posibilidad de tener una cicatriz para toda la vida en la nuca hube de gestionar emocionalmente esta cuestión. Comencé nuevamente a centrarme en los casos de FUSS y poco a poco fui aceptándolo, porque como todos sabéis este sistema presenta una serie de ventajas frente a FUE, aunque también muchas desventajas. Pero bueno el caso es que me sometí a aquella intervención que fueron aproximadamente de 3000 grafts, que se dedicaron en concreto en perfilar la primera línea y dar cobertura a la coronilla. Pensaba que con esta operación definitivamente solucionaría mi problema y dejaría por siempre la obsesión por el pelo, pero no resultó así, y por ello hoy me encuentro detrás del teclado contando mi segunda experiencia con la cirugía capilar. Quiero dejar claro que mi caso no fue desastroso, pero creo que algo no salió del todo bien para el número de grafts que me injerté, no sé si el diseño o el imponderable factor singular que existe en cualquier caso como es la suerte y que a veces resulta esquiva. Bueno pues tras ver que mi caso no salió como hubiese deseado, volví a convertirme en un miembro del foro susceptible de pasar nuevamente por el quirófano; nunca dejé el foro, pero pensaba que ya no lo iba a utilizar de la forma en que lo iba a utilizar nuevamente.
Con el paso del tiempo fui definiendo que quería para mi segunda intervención no planificada en principio, en concreto retocar la zona centro dándole más densidad. También decidí que no quería nuevamente pasar por el trauma del post-operatorio como la primera vez, que como mucho de vosotros sabéis por vuestras propias experiencias resulta duro. Para mi fue lo peor porque salí del quirófano con una pinta horrible y las excusas que tuve que plantear resultaban inverosímiles; mi objetivo era realizar una nueva intervención para resolver mi problema, pero no a cualquier coste porque quería evitar pasar nuevamente por el trauma post-operatorio. En esta nueva travesía y con ese criterio de partida, empecé a ser más sensible a los casos del Dr. Maras por la limpieza de los mismos, por injertar entre pelo nativo que no suele ser lo usual y, por supuesto, por los resultados que estaba obteniendo. Mi objetivo era muy simple conseguir dar mas densidad a la zona centro, evitando rapados y cortes de pelo infaustos. He seguido y leído todos los casos del Dr. Maras, tanto en foros nacionales como internacionales, y me decidí definitivamente por él. Contacte con su comercial, Escar, y comencé mi nueva travesía hasta llegar aquí. Tras mandar fotos a Escar, el juicio experto del Doctor fue que era posible la intervención y que con 1500 grafts bastaría. Organizamos todo y decidimos la fecha el lunes 29 de julio. En este punto debo resaltar la eficiente labor de Escar, la amabilidad en todo momento con la que me trato y, a diferencia de mi primera experiencia, lo fácil que ha resultado todo en relación a la logística, en particular la gestión de vuelos y estancia, que es realizada por él y resulta gratuita.
Desde el principio sólo barajé la opción fuss, porque pensé que si en la primera operación mi zona donante fue considerada de baja calidad, peor estaría ahora después de haber extraído 3000 grafts. Bueno pues llegó el lunes planificado y a las 8,00 horas tuve la reunión con el Dr. Maras, y tras los saludos consabidos comienza a analizar mi situación capilar. Tardó bastante más tiempo de lo que mi primera experiencia me permitía recordar, e intuí que algo no iba del todo bien, dado que hablaba con varios asistentes de un modo que me generaba inquietud; por un momento pensé que volvía a mi casa tal como había venido, dado que me dijo que en su opinión hacer una nueva tira era arriesgado porque la que tenía presentaba una apertura amplia por algunas zonas. Me dijo que dado que el cirujano que la había hecho era muy bueno, pensaba que la única explicación para esta apertura podría ser que yo tenía problemas de cicatrización y por tanto no me aconsejaba una nueva tira. En ningún momento cuestiono al cirujano anterior, lo cual lo honra como profesional, pero a mi me dejo por unos instantes chafado, dado que pensaba que no me iba a hacer nada. En ese instante le pregunté si era posible FUE, y me dijo que por supuesto, que mi zona donante no era tan mala, así que esta segunda intervención ha sido menos traumática. Ha sido un camino inverso puesto que en mi primera intervención pensaba en FUE pero se hizo por FUSS a lo que me debí ajustar psicológicamente como ya os comenté anteriormente, y en esta segunda intervención que venía preparado para FUSS, ha sido por FUE; debo decir que el ajuste psicológico ha sido esta vez infinitamente más fácil, y resulta de agradecer que el Dr. utilice parte de su tiempo en convencerte que para garantizar tu salud en el futuro se ha de cambiar parte de lo planificado. Y casi sin relación de continuidad entré en el quirófano, y a partir de aquí nada nuevo en el horizonte respecto a lo que muchos de vosotros sabéis y por lo que muchos habéis pasado: anestesia, extracción de grafts e injerto de grafts. Este nuevo proceso para mi era desconocido en su fase de extracción y aun cuando un poco molesto, resulta enteramente soportable. En mi caso han sido en dos días, y para un total de 1290 grafts. Yo intenté que se llegara a los 1500, pero el Dr. me dijo una y otra vez que no era necesario, y hasta llegó a justificármelo matemáticamente. En este sentido, cabe resaltar que aun cuando realmente le estaba pidiendo que ganara algo más de dinero conmigo, en todo momento pareció prevalecer el juicio médico sobre el mercantilista, que es por otra parte lo que siempre debiera ser. El primer día fueron 800, y el segundo aproximadamente 500. Aparte del Dr. Maras, el equipo en general me han parecido geniales, y por todo lo cual me siento bastante más optimista que en la primera intervención. Todo ha sido un poco más humano, y con el momento de debilidad psicológica en el que te encuentras cuando te embarcas en una cirugía, se agradecen los pequeños detalles que te hacen todo más llevadero. Tengo un buen pálpito.
Bueno pues esto es todo de momento y a partir de aquí pues a colgar fotos y a ver la evolución que sigo. En cuanto obtenga las fotos de la clínica las colgaré o le pediré a Escar que lo haga, dado que no soy muy ducho en cuestiones informáticas. Espero que con esta segunda intervención alcance el resultado deseado, entre otras cosas porque mi mujer, que ha padecido mi primera intervención y ahora incluso me ha acompañado en esta segunda aventura, ya me ha dicho que hasta aquí hemos llegado.
Si tenéis alguna pregunta, no dudéis en hacérmela.
Un abrazo para todos












































