- Lun Ene 13, 2014 5:35 am
#392476
Hola, buen día a todos, sea cual sea la razón por la que leen ésto, les presentaré mi caso:
Mi nombre Luis, tengo 19 años, soy de México y sufro de Alopecia Androgenética desde los 12 años de edad.
Si, desde los 12 años. A esa edad fue cuando comenzó a caerse mi cabello, yo lo notaba pero lo veía normal entonces, pero conforme pasaron los años y antes de terminar la secundaria (cuando tenía unos 14-15 años) yo ya tenía entradas algo pronunciadas que muy pocas personas a mi edad o incluso siendo mayores tendrían.
No miento al decir que mi autoestima se destrozó y cayó por el suelo durante años(y aún de vez en cuando lo hace); deje de salir, todo el tiempo me sentía inseguro, me incomodaba que me voltearan a ver, me hice antisocial y si se me acercaba alguien era apático a ellos. A la mayoría de las personas se les comienza a caer el cabello cuando ya cumplieron su mayoría de edad, pero yo tuve que lidiar con eso siendo un niño-puberto, luego en mi adolescencia, y hasta la actualidad con mi mayoría de edad.
La adolescencia fue lo más duro, ya que mi personalidad se formó a base de depresiones, inseguridad y una lucha contra el mundo y uno mismo por soportar lo que estaba ocurriendo, nadie lo sabía, ni mis padres, ni mis pocos amigos y yo no quería hablar del tema de mi calvicie ya que era lo que más intentaba ocultar pero poco a poco de notaba más, las burlas en la escuela por ser tan solitario, el bullying por personas que no podían entender que mi autoestima colgaba de un hilo; vivía usando gorra y solo, así nadie me vería.
Para cuando tenía 15 años cansado de verme al espejo, investigué, me armé de valor y le dije a mi madre que quería ir a ver un dermatologo. Me diagnosticó Alopecia androgenética, heredada por mi abuelo materno al parecer. Fue aquí que luego de años de ocultar mi iniciada alopecia permití que alguien viera mi "secreto capilar" el cuál me había causado problemas emocionales durante años, a lo cuál mencioné en ese momento: "A mis 15 años tengo menos cabello que mi padre de 40 y tantos". Le causó tanta gracia a la dermatologa que no paro de reír, creando en mi la sensación de rechazo, de burla y humillación igual que la de mis compañeros, por lo que mis esperanzas de que al crecer las personas aceptaran que se caía mi cabello se fueron y ya no querría jamás volver a ver a un dermatologo, haciendo mis esperanzas de recuperar mi cabello mucho más lejanas. La depresión por la que luchaba aumento considerablemente, pensé que jamás sería feliz.
Luego llegó la preparatoria, aún con 15 años. Para los 16 mi calvicie aumentaba y era difícil de ocultar con cabello algo corto como acostumbraba, por lo que comencé a dejarlo crecer y a peinarme de modo que "ocultara" mi problema. En ese tiempo dejé de ir a la peluquería que acostumbraba, ahora no dejaba que nadie tocara mi cabello como la dermatologa. Desde entonces mi cabello lo corto yo. Cuando comencé a peinarme con el cabello más largo debía usar fijador para evitar que se moviera y mostrara mis zonas sin cabello del frente, fue entonces cuando en la preparatoria me pusieron el APODO que me atormentaría por años, el apodo de: "Peluquín", ya que mi cabello siempre ocultaba mis pronunciadas entradas y con el fijador ese aspecto daba, y eso no habría sido lo peor sino que incluso una maestra me hizo burla por ello frente de todos. Y ni hablar de acercarme a una chica, mi inseguridad era gigantesca.
Pasaron de nuevo los años. Harto de mi vida, decidí que sino podía tener cabello, entonces tendría todo lo demás: Buen físico, buenas calificaciones, buen amigo, bueno en todo lo que si podía elegir tener como cualidades, aunque mi cabello no fuera una de ellas, sabía que si superaba y me daba a la idea de que sería calvo, ya nada nunca me tumbaría y todo mejoró: hice realmente pocos pero mejores amigos, fui el mejor promedio de mi generación, y comencé a ejercitarme lo adecuado para mi edad.
Pero entonces mi cabello a los 17 años se cayó de la parte del frente siendo ya no solo entradas, sino que en verdad me faltaba una zona de cabello en frente y sabía que no podía usar Minoxidil ya que seguía siendo menor de edad.
Antes pensaba que era feo pero uno aprende a vivir con lo que le tiene, no?. Desde entonces vivo en una lucha constante, hace poco cumplí 19 años y me alegra decir que ya no soy ese joven tan apático y ya no me considero feo, la alopecia me ha hecho muy fuerte y gracias a todo ese dolor desde chico, ahora soy una gran persona y lo noto en mis amistades, en mi familia, y en la universidad. He aprendido a vivir y apreciar todo lo que tengo dedos, boca, brasos, piernas, porque creo que todos los que sufrimos de éste problema de alopecia sabemos muy bien lo que es "Tener algo, y luego perderlo" y así como a nosotros nos falta "cabello", hay personas a las que realmente les faltan cosas más importantes, pero no por eso debemos permitir que la alopecia nos gane.
Éstas son unas imagenes de como me peino para ocultar mi alopecia, la que guarda mi "secreto" que intento ocultar tanto bajo mi cabello.



Hasta hace poco decidí luchar ahora no solo contra la depresión sino contra la alopecia, ya sea automedicado o viendo otro dermatologo. Vale la pena luchar, pero si terminamos no logrando los resultados deseados, igual podemos salir adelante, siempre habrá quien nos pueda entender, sino en la familia, en éste foro el cuál al leerlo me motivó para no elegir quedarme sin cabello y no darme por vencido. Además de que debemos apoyar a las personas que como yo y muchos otros, pasan por éste problema. A todos nos afecta a diferentes edades y de diferentes maneras, pero el problema es el mismo, y ahora se que no estamos solos en ésta lucha.
Y como último favor, le pediría a todas esas personas que se dieron la molestia de leer mi caso que no olviden lo que sintieron, aunque sea doloroso de ahí es de donde pienso parte la fuerza de tener algo contra lo cual lidiar, y que nos hace fuertes, tan fuertes que ya nada nos podrá tumbar.
Les agradecería sus comentarios, ¿Qué opinan de mi caso? y si ocupan fuerza u ánimos, no duden contactarme. Saludos y mucha fuerza para todos!
Mi nombre Luis, tengo 19 años, soy de México y sufro de Alopecia Androgenética desde los 12 años de edad.
Si, desde los 12 años. A esa edad fue cuando comenzó a caerse mi cabello, yo lo notaba pero lo veía normal entonces, pero conforme pasaron los años y antes de terminar la secundaria (cuando tenía unos 14-15 años) yo ya tenía entradas algo pronunciadas que muy pocas personas a mi edad o incluso siendo mayores tendrían.
No miento al decir que mi autoestima se destrozó y cayó por el suelo durante años(y aún de vez en cuando lo hace); deje de salir, todo el tiempo me sentía inseguro, me incomodaba que me voltearan a ver, me hice antisocial y si se me acercaba alguien era apático a ellos. A la mayoría de las personas se les comienza a caer el cabello cuando ya cumplieron su mayoría de edad, pero yo tuve que lidiar con eso siendo un niño-puberto, luego en mi adolescencia, y hasta la actualidad con mi mayoría de edad.
Para cuando tenía 15 años cansado de verme al espejo, investigué, me armé de valor y le dije a mi madre que quería ir a ver un dermatologo. Me diagnosticó Alopecia androgenética, heredada por mi abuelo materno al parecer. Fue aquí que luego de años de ocultar mi iniciada alopecia permití que alguien viera mi "secreto capilar" el cuál me había causado problemas emocionales durante años, a lo cuál mencioné en ese momento: "A mis 15 años tengo menos cabello que mi padre de 40 y tantos". Le causó tanta gracia a la dermatologa que no paro de reír, creando en mi la sensación de rechazo, de burla y humillación igual que la de mis compañeros, por lo que mis esperanzas de que al crecer las personas aceptaran que se caía mi cabello se fueron y ya no querría jamás volver a ver a un dermatologo, haciendo mis esperanzas de recuperar mi cabello mucho más lejanas. La depresión por la que luchaba aumento considerablemente, pensé que jamás sería feliz.
Luego llegó la preparatoria, aún con 15 años. Para los 16 mi calvicie aumentaba y era difícil de ocultar con cabello algo corto como acostumbraba, por lo que comencé a dejarlo crecer y a peinarme de modo que "ocultara" mi problema. En ese tiempo dejé de ir a la peluquería que acostumbraba, ahora no dejaba que nadie tocara mi cabello como la dermatologa. Desde entonces mi cabello lo corto yo. Cuando comencé a peinarme con el cabello más largo debía usar fijador para evitar que se moviera y mostrara mis zonas sin cabello del frente, fue entonces cuando en la preparatoria me pusieron el APODO que me atormentaría por años, el apodo de: "Peluquín", ya que mi cabello siempre ocultaba mis pronunciadas entradas y con el fijador ese aspecto daba, y eso no habría sido lo peor sino que incluso una maestra me hizo burla por ello frente de todos. Y ni hablar de acercarme a una chica, mi inseguridad era gigantesca.
Pasaron de nuevo los años. Harto de mi vida, decidí que sino podía tener cabello, entonces tendría todo lo demás: Buen físico, buenas calificaciones, buen amigo, bueno en todo lo que si podía elegir tener como cualidades, aunque mi cabello no fuera una de ellas, sabía que si superaba y me daba a la idea de que sería calvo, ya nada nunca me tumbaría y todo mejoró: hice realmente pocos pero mejores amigos, fui el mejor promedio de mi generación, y comencé a ejercitarme lo adecuado para mi edad.
Antes pensaba que era feo pero uno aprende a vivir con lo que le tiene, no?. Desde entonces vivo en una lucha constante, hace poco cumplí 19 años y me alegra decir que ya no soy ese joven tan apático y ya no me considero feo, la alopecia me ha hecho muy fuerte y gracias a todo ese dolor desde chico, ahora soy una gran persona y lo noto en mis amistades, en mi familia, y en la universidad. He aprendido a vivir y apreciar todo lo que tengo dedos, boca, brasos, piernas, porque creo que todos los que sufrimos de éste problema de alopecia sabemos muy bien lo que es "Tener algo, y luego perderlo" y así como a nosotros nos falta "cabello", hay personas a las que realmente les faltan cosas más importantes, pero no por eso debemos permitir que la alopecia nos gane.
Éstas son unas imagenes de como me peino para ocultar mi alopecia, la que guarda mi "secreto" que intento ocultar tanto bajo mi cabello.



Hasta hace poco decidí luchar ahora no solo contra la depresión sino contra la alopecia, ya sea automedicado o viendo otro dermatologo. Vale la pena luchar, pero si terminamos no logrando los resultados deseados, igual podemos salir adelante, siempre habrá quien nos pueda entender, sino en la familia, en éste foro el cuál al leerlo me motivó para no elegir quedarme sin cabello y no darme por vencido. Además de que debemos apoyar a las personas que como yo y muchos otros, pasan por éste problema. A todos nos afecta a diferentes edades y de diferentes maneras, pero el problema es el mismo, y ahora se que no estamos solos en ésta lucha.
Y como último favor, le pediría a todas esas personas que se dieron la molestia de leer mi caso que no olviden lo que sintieron, aunque sea doloroso de ahí es de donde pienso parte la fuerza de tener algo contra lo cual lidiar, y que nos hace fuertes, tan fuertes que ya nada nos podrá tumbar.
Les agradecería sus comentarios, ¿Qué opinan de mi caso? y si ocupan fuerza u ánimos, no duden contactarme. Saludos y mucha fuerza para todos!
