lunablanc12 escribió:verbatim escribió:Hola!
Los rayos UVB y los UVC sí son nocivos (es un tipo de radiación ultravioleta pero hay otras en función de longitud de onda, frecuencia etc...) Que puedan producir alopecia? Pues no lo sabía pero no es "descabellado" que eso suceda, también depende de cada persona. En cambio los UVA y los UV no tendrían que ser dañinos para la salud mientras que nos protejamos bien, no nos torremos vuelta y vuelta hasta quemarnos y no abusemos del bronceado artificial (aunque con el agujero en la capa de ozono pues peor...) .
Ya me has liado.. UVB y UVC? UVA y UV? y en donde se "encuentran" cada uno de estes rayos?
Cuales se supone que son los del sol y los del solarium?
Los rayos solares, conocidos también como rayos ultravioletas (UV) son invisibles al ojo humano y se clasifican de acuerdo a su longitud de onda, que es medida en nanómetros (nm). Cabe destacar que entre mas corta es la onda, más intensa es la energía de los rayos solares. Se dividen en tres tipos:
Rayos UVA: (320 a 400 nanómetros -nm.-).
Representan el 90% de los rayos del sol. Son los responsables del bronceado directo e inmediato. Tienen una capacidad de penetración muy elevada, llegando hasta la dermis. Atraviesan los cristales de las ventanas y siguen actuando incluso cuando hay nubes. Los rayos UVA producen envejecimiento, arrugas y pérdida de elasticidad.
Rayos UVB: (290 a 320 nm).
Representan el 10% de la radiación ultravioleta. Son los responsables del bronceado indirecto, la pigmentación que aparece al cabo de un par de días. Presentes en las horas del mediodía, su acción se limita a la epidermis, capa superficial de la piel. Los rayos UVB tienen un riesgo mucho mayor de causar cáncer de la piel que los UVA.
Rayos UVC: (100 a 280 nm).
Son los de longitud de onda más corta y también los más peligrosos. No llegan a traspasar la capa de ozono estratosférica porque son absorbidos por la atmósfera y retenidos por ella.
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La acción de los rayos solares puede ser directa o indirecta, esta última es producida por los reflejos de los rayos sobre la superficie terrestre y por la difusión de los mismos a través de las nubes. Por esta razón, un día nublado no impide que los rayos solares incidan sobre nuestra piel. Del mismo modo, dependiendo de la superficie donde nos encontremos también recibiremos un porcentaje de los rayos solares que se reflejan sobre la tierra. Por ejemplo, la nieve refleja aproximadamente un 85% de los rayos solares y la arena de la playa un 15%. Esto nos indica que en invierno también debemos cuidarnos del sol.
Por otra parte, las cámaras de bronceado utilizan rayos UVA, dado que es la radiación solar de menor intensidad y la menos dañina, pero sin embargo hoy en día se ha demostrado que esta práctica también causa daños sobre la piel; pues al igual que los rayos UVB se ha demostrado que esta radiación es carcinógena para los seres humanos.