- Lun Oct 04, 2010 10:53 pm
#200171
Hola a todas, me he decidido a registrarme porque llevo tiempo hojeando el foro. Cada vez que me entra el bajón sobre todo, buscando nuevas opciones, tratamientos, aliento, refuerzos para mis posibles causas, a saber: hierro, amalgamas, tensión ...
Todo con tal de descartar alopecia androgenética. Mis análisis son normales (hormonales incluidos) y lo único que tengo bastante bajo es el hierro y la ferritina pero vamos, que tengo casi 31 años y la cosa empezó a decaer con 26, además tengo seborrea y el tricólogo me lo explicó claramente "la grasa expulsa al pelo viejo pero también al nuevo y éste, no vuelve a salir" Ahora esas palabras me caen como losas.
Hoy decidí echar para fuera todo lo que llevo dentro porque si no, creo que voy a terminar explotando. El tema me tiene tan obsesionada que a veces creo que no merece la pena vivir. Ya sé que es una reacción exagerada pero en ocasiones no lo puedo evitar. Aquí dejo un pedazo de mi día a día:
Me levanto y el simple hecho de tener que meterme a la ducha y lavarme el pelo es un estrés. Esquivo el espejo, me miro la mano y mientras me jabono intento no arrancar ningún pelo (imposible, claro). Ya no sé cómo peinarme porque además de que se me ve la cabeza me peine con ralla al medio o de lado, tengo el pelo tieso, sin flexibilidad ni vida. Cuando consigo hacer algo mínimamente decente y salgo a la calle procuro mirarme solo en sitios que tengan poca luz.
Hago ejercicio en un centro. Antes, me gustaba mirar que mi postura era correcta, ahora cada vez que lo hago y subo la mirada hacia la cabeza siento un rechazo interior.
Cuando veo un chico atractivo y nos miramos, pienso que nunca le gustaré a alguien como él.
Si estoy con más gente (bar, metro, bus) e incluso cuando veo la tele, lo primero que hago es mirarles el cabello. Luego pienso la suerte que tienen. También en el día posterior a acostarme con alguien, que vea cómo soy con los pelos con los que me levanto (o mejor dicho la cabeza), si mis amigos se compadecerán de mi cuando me miran, aunque a veces también pienso que no tienen ni puta idea de lo mal que se pasa con un "pseudo problema" como éste. A veces desearía que les pasara lo mismo. Sobre todo a ellas, las que tienen grandes y frondosas melenas. No arreglaría nada, pero creo que me entenderían.
¿Porqué será tan importante la comprensión de los demás cuando tenemos un problema?¿Realmente eso hace que nos sintamos mejor?
Todo con tal de descartar alopecia androgenética. Mis análisis son normales (hormonales incluidos) y lo único que tengo bastante bajo es el hierro y la ferritina pero vamos, que tengo casi 31 años y la cosa empezó a decaer con 26, además tengo seborrea y el tricólogo me lo explicó claramente "la grasa expulsa al pelo viejo pero también al nuevo y éste, no vuelve a salir" Ahora esas palabras me caen como losas.
Hoy decidí echar para fuera todo lo que llevo dentro porque si no, creo que voy a terminar explotando. El tema me tiene tan obsesionada que a veces creo que no merece la pena vivir. Ya sé que es una reacción exagerada pero en ocasiones no lo puedo evitar. Aquí dejo un pedazo de mi día a día:
Me levanto y el simple hecho de tener que meterme a la ducha y lavarme el pelo es un estrés. Esquivo el espejo, me miro la mano y mientras me jabono intento no arrancar ningún pelo (imposible, claro). Ya no sé cómo peinarme porque además de que se me ve la cabeza me peine con ralla al medio o de lado, tengo el pelo tieso, sin flexibilidad ni vida. Cuando consigo hacer algo mínimamente decente y salgo a la calle procuro mirarme solo en sitios que tengan poca luz.
Hago ejercicio en un centro. Antes, me gustaba mirar que mi postura era correcta, ahora cada vez que lo hago y subo la mirada hacia la cabeza siento un rechazo interior.
Cuando veo un chico atractivo y nos miramos, pienso que nunca le gustaré a alguien como él.
Si estoy con más gente (bar, metro, bus) e incluso cuando veo la tele, lo primero que hago es mirarles el cabello. Luego pienso la suerte que tienen. También en el día posterior a acostarme con alguien, que vea cómo soy con los pelos con los que me levanto (o mejor dicho la cabeza), si mis amigos se compadecerán de mi cuando me miran, aunque a veces también pienso que no tienen ni puta idea de lo mal que se pasa con un "pseudo problema" como éste. A veces desearía que les pasara lo mismo. Sobre todo a ellas, las que tienen grandes y frondosas melenas. No arreglaría nada, pero creo que me entenderían.
¿Porqué será tan importante la comprensión de los demás cuando tenemos un problema?¿Realmente eso hace que nos sintamos mejor?
