Los días 3 y 4 de abril tuve el placer de ser operado por la doctora Ximena Vila en su clínica de Alcobendas (Madrid). El objetivo de la cirugía era llevar a cabo una «reparación difícil» de una operación a la que me sometí a finales de 2017 en Turquía. Las estadísticas de la operación fueron las siguientes:

Lo primero de todo fue leer y firmar el consentimiento, donde figuraban todas las condiciones tocantes a la intervención, a lo que cabe esperar de ella y a su garantía —insisto: leer lo que garantiza la doctora Ximena Vila fue lo primero de todo—. Acto seguido, la doctora me hizo todas las fotografías pertinentes y un estudio tricológico (cuantificación de la densidad de la zona donante, medición de la zona receptora, delimitación y división de ambas zonas y demás cálculos que a un lego como yo se le escapan) y me rapó, indicándome que la zona donante estaba «tocada», especialmente, mi parte izquierda, con más «islas» y white dots:



Enseguida pasé al quirófano, donde me anestesiaron. La anestesia fue, para mí, la parte menos agradable de la intervención, pero muy soportable (utilizan además un dispositivo que vibra para aliviar la molestia de los pinchacitos). Yo tengo una tolerancia al dolor muy baja y en esta ocasión la molestia de la anestesia no tuvo nada que ver con el dolor que sentí con la anestesia de mi operación en Turquía —ni el sistema «indoloro» que me aplicaron en el hospital de Estambul evitó que el dolor yo lo considerara terrible, tal y como manifesté desde el primer día—.
Comenzó la extracción —manual— utilizándose un punch de 0,75 mm y esta fase se prolongó durante unas dos horas y media, tras las cuales hicimos un breve descanso, al que siguió la implantación.
En mi operación en la clínica de la doctora Ximena Vila, durante la extracción, las unidades foliculares se limpian y se colocan sobre placas de Petri, una para cada zona de extracción. Me explicaron que las unidades foliculares las extraen en función del número de cabellos que contienen, como debe ser, pero que puede darse el caso de que una unidad folicular con, aparentemente, un solo cabello resulte tener dos o más; para verificar que las unidades foliculares de aparentemente un solo pelo efectivamente solo tienen uno, dichas unidades las pasaron por un microscopio. Según me informaron, se llevaron a cabo transecciones en la misma extracción para, por ejemplo, de una unidad folicular con tres cabellos, extraer parcialmente el bulbo con dos cabellos y dejar el otro en la zona donante y así dotar de mayor apariencia de uniformidad a dicha área. El momento donde medicina y arte se fusionan.
Tras un breve descanso, de nuevo al quirófano, donde la doctora Ximena Vila me explicó detallada y exhaustivamente el plan de distribución de unidades foliculares, su ejecución en zonas con piel fibrótica y el tratamiento de estas zonas, así como el funcionamiento de la anestesia para la zona frontal, que me administró justo por encima de cada ceja. Durante la implantación, la doctora Ximena Vila me explicó cuestiones muy interesantes sobre el trasplante capilar: efectividad de diferentes tipos de medicación, congresos y talleres especializados, entre otras cuestiones.
Al día siguiente, continuamos con la extracción, esta vez, en la zona más «tocada» y en la barba; para la extracción de la barba, se utilizó un punch de 0,8 mm. Tras extraer 2.701 unidades foliculares en total en la clínica de la doctora Ximena Vila (mi lado derecho, el día 3 de abril; mi lado izquierdo, el día 4 de abril), el aspecto de la zona donante es este:




A continuación, toda la zona trasplantada (al final del segundo día de operación, 4 de abril de 2019):



Hoy ha sido el día del lavado de la zona donante en la clínica (5 de abril de 2019) y su aspecto es este:



Continúo la redacción de este post el domingo 7 de abril. No he tenido sensación de palpitación en el cuero cabelludo, ni sensación de casco, ni molestias, ni sensación de que alguien me estuviera dando toques en la cabeza, ni tirantez de la piel en la zona donante al abrir la boca más de lo normal (para comer, por ejemplo). La zona donante en ningún momento me ha dolido, ni siquiera por las noches de los días de extracción: solo me molestó ligeramente al apoyar la cabeza sobre la almohada y al levantarla. Mi aspecto el domingo 7 de abril es el siguiente:





Hoy es lunes 8 de abril, día en que me he acercado a la clínica, por ofrecimiento de la doctora Ximena Vila, para aclarar unas dudas sobre el lavado y revisar mi evolución. Mi aspecto es el siguiente:







Hoy es jueves 11 de abril y mi aspecto es el siguiente:





Me gustaría enviarles mi más sincero agradecimiento a todas las personas que me han ayudado durante este último año a sobreponerme de todo lo que he tenido que pasar tras mi primera operación en Turquía: mi familia, que ha sufrido lo indecible por verme fatal, física y psicológicamente, con la cabeza hecha un auténtico desastre los primeros meses tras mi primera operación en Turquía; Antonio y Caterina y el doctor Serkan Aygin, a quien tuve el placer de conocer en Estambul y que, sin haber sido yo paciente suyo en ningún momento, se ofreció a hacerme un seguimiento al ver el estado de mi cabeza a los tres meses de mi primera operación; Helmut y el doctor Lupanzula; Rebeca Martín y el doctor Alex Seiadatan; Emilio, coordinador de pacientes de Bruno Pinto, que tanta información me ha facilitado y que tanto me ha asesorado y aconsejado; a mis ya amigos Antonio y Jesús, compañeros de operación en diciembre de 2017, que siempre me recuerdan que las malas experiencias deben dejarse atrás y no revivirlas, por mucho que indignen e injustas que sean; y BlueBoy, otro afectado por un resultado manifiestamente pésimo de una primera operación en Turquía, con quien he tenido el placer de compartir apoyo mutuo. Sin por supuestísimo desmerecer a ninguna de las personas citadas, siempre guardaré en mi pensamiento lugares especiales para Jaime, ya amigo que tanto me ha ayudado a sobreponerme de mi situación previa, siempre con sabias palabras y aliento incansable para tirar de mí en los peores momentos, la doctora Ximena Vila y todo su equipo (Clara, Gladys —cuya sonrisa me reconfortó al llegar a la clínica para la operación—, Nuria, Paula, Paz, Roxana, Talía y Tatiana), para las cuales tengo la mayor de las gratitudes, y Toño, coordinador de pacientes de la clínica de la doctora Ximena Vila, que tanto me ha acompañado, animado, aconsejado, escuchado y leído.
¡¡Gracias, gracias, gracias!!
Mucha salud para todos,
PacienteCapilar
35 años, 1 mg de finasteride/día, 2 cápsulas de Vigorix/día, champú de ketoconazol una vez a la semana y champú Sebiprox una vez a la semana








