- Vie Ago 06, 2010 2:23 pm
#190017
Hola,
Creo que no me equivoco al empezar diciendo que todos empezamos éste proceso del mismo modo: obsesionados. Sólo tenemos "el pelo" en nuestra cabeza, o quizá sea más acertado decir que no pensamos en nada más que en la calvicie Razz. De nuestro reflejo cuando nos miramos al espejo, un escaparate, un coche, o lo que sea, sólo parece existir ese maldito problema que va en contra de nuestra imagen ideal.... Odiamos los espejos, odiamos las entradas, las coronillas y, aunque queremos creer que quizá nadie se de cuenta, empezamos a valorar negativamente tanto la idea que tenemos sobre la opinión de los demás hacia nosotros, como nuestra misma opinión sobre nosotros mismos. El problema se suele agravar y se convierte en un ciclo vicioso cuando empezamos a recibir un rechazo real, reforzándose así nuestra obsesión por la calvicie. No obstante, es muy importante saber que ese rechazo se debe más a nuestro mismo rechazo y a nuestra misma obsesión, que no a nuestra calvicie. No os pongais pelo en la cabeza sino éste mensaje que os envío.
Hablo con conocimiento de conciencia, tengo 25 años y tengo una calvicie más que pronunciada. Pasé por el periodo de negación, frustración, depresión y todos esos estados que ya conoceis. He probado finasteride, minoxidil y valorado la opción de un implante. Quizá los tratamientos me dieron un minimo resultado, pero no conseguia eliminar la obsesión. Sólo conseguí despreocuparme del problema y empezar a vivir sin estar pensando cada 5 minutos en el pelo con un tratamiento muy especifico: ver y aceptar la realidad. Es muy importante el "ver" ya que no solemos darnos cuenta de que quién más se preocupa de nuestro pelo somos nosotros mismos, los demás, a lo sumo, pueden soltar una broma o merecerles una primera impresión, nada más. Pero no condicionarán su comportamiento ni su opinión por ello. ¿Qué pasa si a alguien le dicen melenas? Os lo diré: absolutamente nada, es un rasgo caracteristico. El problema está en que si te dicen calvito, parece que te apuñalen (además de querer devolverla, claro xd). Asi que, aceptemos la realidad: tendemos a quedarnos calvos, es nuestro rasgo y asi somos. Nos nos juzguemos ni martiricemos por ello y nadie lo hará tampoco. Ese es el único secreto y el unico tratamiento que funciona.
Se que a lo que añadiré ahora, muchos direis que no es lo mismo y que no os sirve de consuelo pero no importa (ya que para eso he escrito todo lo anterior). Esta pequeña anecdota posterior es sólo para reforzar mi mensaje. Bien, trabajo de cara al publico y un día atendí a un chico joven con la cara MUY desfigurada y un muñón en vez de mano, todo ello de nacimiento. No mostré una reacción aparente, pero sin duda me sorprendió e incluso me violentaba mirarle directamente. Esto duró muy poco, sólo hasta que pude observar hasta qué punto él se comportaba con una absoluta y alucinante naturalidad que convertía mi asombro una especie de estupidez profunda. De algun modo, el habia asimilado tanto y de tal modo su propia manera de ser y se sentía tan a gusto, que sólo podía ver mi problema y no el suyo; mi rechazo inicial no era problema suyo, sino mio; el problema no lo tenía él sino yo. Mi rechazo hacia él de repente se convertía en mi falta de madurez, mi superficialidad, mi dependencia a los estereotipos (etc). Ese tipo, sin duda, me dejó sin arma alguna pero con las defensas totalmente bajadas...y con un espejo en mi cara.
La falta de autoestima no permite tener la naturalidad que tuvo ese tipo. Pero no tener esa naturalidad, no aceptarse, no gustarse y no disfrutar de uno mismo, también genera falta de autoestima. Asi que mi consejo es que dejeis de pensar en el pelo, en finasteride, o lo que sea, y gestioneis las fuerzas en romper este maldito circulo vicioso.
Un saludo,
Fran.
Creo que no me equivoco al empezar diciendo que todos empezamos éste proceso del mismo modo: obsesionados. Sólo tenemos "el pelo" en nuestra cabeza, o quizá sea más acertado decir que no pensamos en nada más que en la calvicie Razz. De nuestro reflejo cuando nos miramos al espejo, un escaparate, un coche, o lo que sea, sólo parece existir ese maldito problema que va en contra de nuestra imagen ideal.... Odiamos los espejos, odiamos las entradas, las coronillas y, aunque queremos creer que quizá nadie se de cuenta, empezamos a valorar negativamente tanto la idea que tenemos sobre la opinión de los demás hacia nosotros, como nuestra misma opinión sobre nosotros mismos. El problema se suele agravar y se convierte en un ciclo vicioso cuando empezamos a recibir un rechazo real, reforzándose así nuestra obsesión por la calvicie. No obstante, es muy importante saber que ese rechazo se debe más a nuestro mismo rechazo y a nuestra misma obsesión, que no a nuestra calvicie. No os pongais pelo en la cabeza sino éste mensaje que os envío.
Hablo con conocimiento de conciencia, tengo 25 años y tengo una calvicie más que pronunciada. Pasé por el periodo de negación, frustración, depresión y todos esos estados que ya conoceis. He probado finasteride, minoxidil y valorado la opción de un implante. Quizá los tratamientos me dieron un minimo resultado, pero no conseguia eliminar la obsesión. Sólo conseguí despreocuparme del problema y empezar a vivir sin estar pensando cada 5 minutos en el pelo con un tratamiento muy especifico: ver y aceptar la realidad. Es muy importante el "ver" ya que no solemos darnos cuenta de que quién más se preocupa de nuestro pelo somos nosotros mismos, los demás, a lo sumo, pueden soltar una broma o merecerles una primera impresión, nada más. Pero no condicionarán su comportamiento ni su opinión por ello. ¿Qué pasa si a alguien le dicen melenas? Os lo diré: absolutamente nada, es un rasgo caracteristico. El problema está en que si te dicen calvito, parece que te apuñalen (además de querer devolverla, claro xd). Asi que, aceptemos la realidad: tendemos a quedarnos calvos, es nuestro rasgo y asi somos. Nos nos juzguemos ni martiricemos por ello y nadie lo hará tampoco. Ese es el único secreto y el unico tratamiento que funciona.
Se que a lo que añadiré ahora, muchos direis que no es lo mismo y que no os sirve de consuelo pero no importa (ya que para eso he escrito todo lo anterior). Esta pequeña anecdota posterior es sólo para reforzar mi mensaje. Bien, trabajo de cara al publico y un día atendí a un chico joven con la cara MUY desfigurada y un muñón en vez de mano, todo ello de nacimiento. No mostré una reacción aparente, pero sin duda me sorprendió e incluso me violentaba mirarle directamente. Esto duró muy poco, sólo hasta que pude observar hasta qué punto él se comportaba con una absoluta y alucinante naturalidad que convertía mi asombro una especie de estupidez profunda. De algun modo, el habia asimilado tanto y de tal modo su propia manera de ser y se sentía tan a gusto, que sólo podía ver mi problema y no el suyo; mi rechazo inicial no era problema suyo, sino mio; el problema no lo tenía él sino yo. Mi rechazo hacia él de repente se convertía en mi falta de madurez, mi superficialidad, mi dependencia a los estereotipos (etc). Ese tipo, sin duda, me dejó sin arma alguna pero con las defensas totalmente bajadas...y con un espejo en mi cara.
La falta de autoestima no permite tener la naturalidad que tuvo ese tipo. Pero no tener esa naturalidad, no aceptarse, no gustarse y no disfrutar de uno mismo, también genera falta de autoestima. Asi que mi consejo es que dejeis de pensar en el pelo, en finasteride, o lo que sea, y gestioneis las fuerzas en romper este maldito circulo vicioso.
Un saludo,
Fran.
