- Lun Jun 15, 2009 2:53 pm
#131002
Hola a todos!
(Sé que es muy largo, pero es lo que hay, por esto lo pongo en un tema aparte…)
Soy nuevo escribiendo en este foro aunque me habéis acompañado en todas mis etapas de la alopecia. La verdad es que fue un camino de mierda que me transformó de una persona normal a una persona distinta.
Antes de tener este problema nunca tuve problemas para resultar atractivo a las chicas aunque tenia una actitud introvertida que me impedía llevar a termino muchas posibilidades.
Tenia 18 años y llevaba un tiempo pensado que tenia menos pelo que antes aunque lo atribuía a algo transitorio puesto que no creía que fuera posible quedarse calvo con esta edad. Poco a poco fui viendo que era cierto y a los 19 ya estaba con una entradas de concierto.
Me acojoné de verdad y empecé gastando un pastón en propecia, infiltraciones y minoxidil (220 euros al mes). Esto lo hice durante 1 año y mi libido sexual se veia afectada. Mi pelo se mantuvo aunque yo lo que quería es tener mi pelazo otra vez y no estaba satisfecho.
Como nunca he sido una persona constante y a los 19 años dinero no tenia, deje la propecia y progresivamente fui dejando el minoxidil. A partir de aquí caída al abismo. Cada dia menos pelo y menos autoestima. Las chicas continuaban cursándose en mi vida sin yo entender el porque con lo feo que iba quedando y lo peor que quedaría en el futuro.
De los 20 a los 23 fui alternando minoxidil, terapias naturales, vitaminas, curanderos y champus milagro sin ver nada que no fuera mi bolsillo vacío.
El pánico se apodero de mi y esto afecto, y mucho, a mis relaciones sociales. Sentía que todo el mundo se fijaba en mi pelo, cuando veía la gente reír creía que lo hacia de mi pelo, no me acercaba a las chicas por miedo a que me rechazaran por el poco pelo que tenia y me costaba ir al trabajo (hacia extras de camarero) por que nadie me diciera nada de mi pelo. Resumiendo, no vivia.
Me pasó muchas veces por la cabeza raparme al 0, pero no tenia huevos. Creía que iba a parecer una gran bombilla blanca (en invierno parezco albino) que haría apartar a la gente de su lado. El chico bonito de 18 años se había convertido en un proyecto de monstruo con la cabeza llena de terrores infundados.
Hasta que me rapé hace 2 años. El 13 de agosto. Me había comprado la maquina de rapar hacia 2 semanas pero sin haber juntado las fuerzas para hacerlo. Hasta que una noche, volviendo de la discoteca, lo hice.
Nunca olvidaré la sensación que tuve cuando lo estaba haciendo por primera vez. Más adrenalina que en el primer polvo, una sensación de por primera vez hacer algo útil para solucionar mi problema faraónico.
Luego me mire al espejo y me di cuenta de que, como siempre, lo que imaginas es peor que la realidad. Tenia tanto miedo de como me iba a quedar que casi me beso de lo bien que me veía. El terror que viví durante 5 años empezó a terminar.
La verdad es que la otra parte empezó por la mañana. No es fácil irte a dormir con pelo y levantarte sin él siendo una persona tan frágil como yo era. Todo el mundo iba a opinar de mi durante las próximas 3 semanas y esto me atemorizaba.
Resumiendo: "Que has hecho?!" "Se te va la olla!" miradas extrañadas y ojos abiertos. Algunos otros: "Se te ve bien", "Te queda muy bien", "Mejor así". Cada comentario negativo un puñal, cada positivo una duda "¿lo dirá por quedar bien?". Y yo cansado, pensando, porque no os metéis en lo vuestro?
Aunque poco a poco, te vas haciendo fuerte, volví a recuperar sensaciones y olvidé el miedo a perder que había tenido vivido en mi durante todos estos añois. Ya no podía estar peor, no me iba a caer más pelo. Todo lo que consiguiera estando pelado, nadie me lo podría ya arrebatar jamás. Serían meritos míos, no de mi pelo.
Y ahora con la perspectiva del tiempo sé que es lo mejor que he hecho en mi vida. A veces me gusto y a veces no. Pero... ¿ a quien no le pasa esto? La gente me hace bromas de mi pelo. ¿Y? Ya no duele, yo soy así, tu eres bajo y el otro es frío. ¿Que importan los defectos?
Lo que tiene que preocuparte es no trabajar las virtudes.
He conseguido resultar tan atractivo ahora como antes. Antes quizás ligaba más por mi aspecto, pero el atractivo es mucho más que quedar bien en una foto. Es una actitud, un modo de actuar, una seguridad en ti mismo, es sentido del humor y cuidar tu imágen. Claro que sin pelo cuesta más estar seguro de ti mismo, pero si lo consigues, nada podrá ya arrebatártelo.
No nos engañemos, casi todas las chicas se fijan en el físico. Cierto. No puedes agradar a todo el mundo, pero lo que he visto, es que a las chicas que gustaba con pelo, les sigo gustando sin. Una cosa es cierta, interesante no se nace, se hace uno mismo.
Imaginate una partida de poker, siempre tendrás cartas distintas, pero siempre debes aprovecharlas para ganar. Con esta mentalidad es como puedes ser atractivo.
Lucha por ti, porque es lo único que tienes. Quiérete con o sin pelo, aprovéchate, no te tires a la basura por tener más o menos pelo. Lo que aleja a las chicas de ti no es tu calvicie. Eres tu. Es tu miedo, es tu sentimiento de inferioridad. No dejes que tus defectos eclipsen a tus virtudes.
A nadie le gusta la tristeza, sonríe y cuídate.
(Sé que es muy largo, pero es lo que hay, por esto lo pongo en un tema aparte…)
Soy nuevo escribiendo en este foro aunque me habéis acompañado en todas mis etapas de la alopecia. La verdad es que fue un camino de mierda que me transformó de una persona normal a una persona distinta.
Antes de tener este problema nunca tuve problemas para resultar atractivo a las chicas aunque tenia una actitud introvertida que me impedía llevar a termino muchas posibilidades.
Tenia 18 años y llevaba un tiempo pensado que tenia menos pelo que antes aunque lo atribuía a algo transitorio puesto que no creía que fuera posible quedarse calvo con esta edad. Poco a poco fui viendo que era cierto y a los 19 ya estaba con una entradas de concierto.
Me acojoné de verdad y empecé gastando un pastón en propecia, infiltraciones y minoxidil (220 euros al mes). Esto lo hice durante 1 año y mi libido sexual se veia afectada. Mi pelo se mantuvo aunque yo lo que quería es tener mi pelazo otra vez y no estaba satisfecho.
Como nunca he sido una persona constante y a los 19 años dinero no tenia, deje la propecia y progresivamente fui dejando el minoxidil. A partir de aquí caída al abismo. Cada dia menos pelo y menos autoestima. Las chicas continuaban cursándose en mi vida sin yo entender el porque con lo feo que iba quedando y lo peor que quedaría en el futuro.
De los 20 a los 23 fui alternando minoxidil, terapias naturales, vitaminas, curanderos y champus milagro sin ver nada que no fuera mi bolsillo vacío.
El pánico se apodero de mi y esto afecto, y mucho, a mis relaciones sociales. Sentía que todo el mundo se fijaba en mi pelo, cuando veía la gente reír creía que lo hacia de mi pelo, no me acercaba a las chicas por miedo a que me rechazaran por el poco pelo que tenia y me costaba ir al trabajo (hacia extras de camarero) por que nadie me diciera nada de mi pelo. Resumiendo, no vivia.
Me pasó muchas veces por la cabeza raparme al 0, pero no tenia huevos. Creía que iba a parecer una gran bombilla blanca (en invierno parezco albino) que haría apartar a la gente de su lado. El chico bonito de 18 años se había convertido en un proyecto de monstruo con la cabeza llena de terrores infundados.
Hasta que me rapé hace 2 años. El 13 de agosto. Me había comprado la maquina de rapar hacia 2 semanas pero sin haber juntado las fuerzas para hacerlo. Hasta que una noche, volviendo de la discoteca, lo hice.
Nunca olvidaré la sensación que tuve cuando lo estaba haciendo por primera vez. Más adrenalina que en el primer polvo, una sensación de por primera vez hacer algo útil para solucionar mi problema faraónico.
Luego me mire al espejo y me di cuenta de que, como siempre, lo que imaginas es peor que la realidad. Tenia tanto miedo de como me iba a quedar que casi me beso de lo bien que me veía. El terror que viví durante 5 años empezó a terminar.
La verdad es que la otra parte empezó por la mañana. No es fácil irte a dormir con pelo y levantarte sin él siendo una persona tan frágil como yo era. Todo el mundo iba a opinar de mi durante las próximas 3 semanas y esto me atemorizaba.
Resumiendo: "Que has hecho?!" "Se te va la olla!" miradas extrañadas y ojos abiertos. Algunos otros: "Se te ve bien", "Te queda muy bien", "Mejor así". Cada comentario negativo un puñal, cada positivo una duda "¿lo dirá por quedar bien?". Y yo cansado, pensando, porque no os metéis en lo vuestro?
Aunque poco a poco, te vas haciendo fuerte, volví a recuperar sensaciones y olvidé el miedo a perder que había tenido vivido en mi durante todos estos añois. Ya no podía estar peor, no me iba a caer más pelo. Todo lo que consiguiera estando pelado, nadie me lo podría ya arrebatar jamás. Serían meritos míos, no de mi pelo.
Y ahora con la perspectiva del tiempo sé que es lo mejor que he hecho en mi vida. A veces me gusto y a veces no. Pero... ¿ a quien no le pasa esto? La gente me hace bromas de mi pelo. ¿Y? Ya no duele, yo soy así, tu eres bajo y el otro es frío. ¿Que importan los defectos?
Lo que tiene que preocuparte es no trabajar las virtudes.
He conseguido resultar tan atractivo ahora como antes. Antes quizás ligaba más por mi aspecto, pero el atractivo es mucho más que quedar bien en una foto. Es una actitud, un modo de actuar, una seguridad en ti mismo, es sentido del humor y cuidar tu imágen. Claro que sin pelo cuesta más estar seguro de ti mismo, pero si lo consigues, nada podrá ya arrebatártelo.
No nos engañemos, casi todas las chicas se fijan en el físico. Cierto. No puedes agradar a todo el mundo, pero lo que he visto, es que a las chicas que gustaba con pelo, les sigo gustando sin. Una cosa es cierta, interesante no se nace, se hace uno mismo.
Imaginate una partida de poker, siempre tendrás cartas distintas, pero siempre debes aprovecharlas para ganar. Con esta mentalidad es como puedes ser atractivo.
Lucha por ti, porque es lo único que tienes. Quiérete con o sin pelo, aprovéchate, no te tires a la basura por tener más o menos pelo. Lo que aleja a las chicas de ti no es tu calvicie. Eres tu. Es tu miedo, es tu sentimiento de inferioridad. No dejes que tus defectos eclipsen a tus virtudes.
A nadie le gusta la tristeza, sonríe y cuídate.
