Te decía Luna, que ya lo creo que se pasa mal y que muchas gracias por contarme tu experiencia.
Esta tarde una hora en el psicólogo, rodeada de pastillas tranquilizantes, para dormir, para ansiedad, etc. Que todo el mundo te da buenos consejos y que se agradecen inmensamente pero luego tú te quedas sola en casa y la cabeza no para de dar vueltas.
Que maldigo el día en que lo conocí, y que me maldigo a mí por haber consentido llegar tan lejos, porque como las mujeres tenemos un sexto sentido yo ya lo veía venir desde le primer día. No tenía pinta de ser un amor romántico, ni yo ser la princesa del cuento.
Cómo me arrepiento de lo que le he dado, material y sentimental. Cada vez que no enfadábamos llegaba la posterior reconciliación, yo cedía por amor, él por interés, obviamente.
Yo cedía por el miedo a quedare sola, a caer en un abismo de vacío, aunque ahora que lo pienso siempre he estado sola aún estando él a mi lado.
Poco o nada me ha aportado que haya merecido la pena
Sin embargo la tristeza inmensa que me invade ahora es algo contra lo que me veo incapaz de luchar, será que todavía es pronto. La rabia, el dolor, el desánimo...
Alguna cosa me anima a ratos, como ésto del pelo y alguna personita más en mi vida, pero cuesta mucho.
Sáhara, Luna11, me dáis mucha envidia sana, cuidad de vuestra pareja si son dignos de ello, que no todo el mundo es así, como podéis ver.
Gracias

