Hay cantidad de alopecias, las que más, que no tienen solución alguna más que su ocultación con una gorra o una prótesis.
El raparse no es entregarse a una derrota, es que nunca has podido, en tales casos, combatir nada.
En otros casos no, pero son los menos y siempre, porque es inevitable, vivirás con el miedo.
Para mí personalmente, que el rapado no me queda bien, se trata de una cuestión de que me quedo sin opciones al quedarme calvo. Y la impotencia que uno siente frente a ello es enorme. No me sirven los paños calientes. Sé que sin pelo ligaría muy poco.
¿Es el pelo?
Rotundamente no, es mi caso particular, pero no por ello es menos importante.
El raparme me ayudó mucho a enfrentar esos sentimientos de pánico, pero no fue fácil.
Sí por algo estoy contento es porque al menos la alopecia no ha sido fulminante. Si lo hubiese sido me habría hundido en la miseria.
No se, con la técnica FUE y una buena planificación creo que tengo posibilidades aún, con 35. Pero no quiero precipitarme.
Si no es posible creo que tampoco voy a raparme. Simplemente dejarlo estar.
