No es mi pelo, aunque eso solo ha empeorado las cosas, es mi cara. El pelo simplemente contrarestaba las proporciones de mi rostro.
Ligarte a la flor de la noche y que estando con ella te inspeccione el rostro de cerca y sus gestos te digan "no eres guapo en realidad" y te sientas tirado a la basura. Eso lo he vivido. Y es mi nariz. Me salió de un año para otro. Me da una expresión aguileña, de pájaro, de cuervo. Según como me mires soy guapo. Desaparece. Una estudiante de bellas artes me dijo una noche "tus proporciones son perfectas, todo está clavado a 1/3, es la nariz te estropea el rostro". Así. Filetazo. Sin conocerme de nada. La puta verdad.
Un año, el hermano de la chica de la que me enamoré, era él un niño, me dijo "eres tan guapo que pareces feo". Así lo expresó él porque es cierto, a la vez soy feo y guapo. Me tocó vivir en esa ambigüedad. Si pero no. No pero si.
Por eso el cuerpo siempre ha mi baza. El extra que vence la balanza. Cuando hacía remo salimos una noche al balcón con el chándal de la selección española. Queríamos provocar a los vascos. Todo un grupo de chicas al verme de lejos pensaron "queremos follarnos a ese". Normal, mi cuerpo era el de un Adonis. Bonito. Y vinieron el día de la regata a conocerme como si fueran unas grupies. Al verme la cara de cerca sus expresiones fueron de decepción. 5 segundos de guapura. Se diluye en la distancia como un azucarillo. Por la puta nariz hermano. Y tenia pelazo, estaba en mi prime. No es el pelo, es la puta cara.
En carnavales una vez un *ij* de p**a con el que me crucé dijo en voz alta "Gracias Dios por no tener la cara de ese". Un puto random sin atractivo de ninguna clase. Un tío de tercera división. Jodido ¿Verdad?
Pues no fue el único. Aún me pasan cosas así.
La cara es el espejo del alma y siempre he sentido que había algo podrido dentro mía cuando me he ligado a una chica preciosa. Los demás son un espejo. Yo veo esa distorsión en los otros. Me considero un buen tío pero... Lo quiera o no, eso se interioriza.
Conforme he ido perdiendo el pelo eso que yo veía en el espejo con 16 años se ha hecho más y más evidente hasta el punto que ya solo hay eso. Un defecto. Una mala proporción. Una negación de algo bello. Algo raro.
Todos vamos a perder la belleza, todos, solo que a mi me tocó este movidote y aunque sea jodido, porque lo es, no me ha impedido aspirar alto, he tenido relaciones con tías bellísimas, preciosas, un 10/10. Relaciones de todo tipo. Las tías de mi clase me han pagado por verme desnudo. He tonteado con chicas de dos en dos. Las más guapas de su colegio. Pero no. Si pero no.
Y no es el pelo.
