Algunos datos a manera de presentación. 1) Tengo 46 años soy profesional en el área de la tecnología y del derecho, AGA totalmente estabilizada (es lo que creo). No me aplico ni me apliqué nunca Minoxidil. Simplemente por mi forma y ritmo de vida no puedo ponerme eso cada noche momentos antes de acostarme, menos aún salir al mundo con eso de día, en fin, para mí no va y nunca siquiera lo quise intentar más allá de un par de semanas, para luego dejarlo, hace ya muchísimos años. Finasteride (ahí sí) marca Folcres, el cual vengo tomando sistemáticamente desde hace 8 años en forma ininterrumpida. Me detengo brevemente en este punto. Por un lado mi mujer está en el rubro de la medicina, por lo que puedo obtenerlo sin pagar, a lo mejor algunos saben esto a lo mejor no (va para los que no). La marca comercial Propecia no es necesariamente la mejor, es simplemente la más cara, así; en tanto no estemos hablando de genéricos (Folcres no lo es) cualquier marca comercial serviría, ya que el componente activo es el mismo. Con esto quiero decir, que al igual que en muchos órdenes de la vida, lo más caro no es necesariamente lo mejor. 2) Efectos adversos, ninguno. En este sentido quiero aportarles esto: a) No soy médico, pero si leyeron más arriba sabrán de donde me nutro para decir esto: todos, pero todos, pero todos los remedios tienen en su campo de muestreo una pequeña estadística o proporción de “posibles” elementos adversos en sus efectos. Claro está que los efectos adversos del Finasteride, pueden condicionar a una persona o predisponerla negativamente (libido y demás cuestiones). Lo que quiero decir, es que no dudo de que habrá quienes positivamente experimentan las contraindicaciones de este medicamento (formarían parte de ese pequeño porcentaje), pero a la gran mayoría, no les hará absolutamente nada, por ello, si uno ya empieza a tomarlo en forma “sugestionada”, probablemente se dará el efecto de profecía autocumplida. A mí, luego de haberlo tomado tantos años, realmente me ha ayudado y puedo ver el antes y después de fotos muy viejas y me estabilizó completamente la calvicie, y mejoró las zonas que tenía afectadas. Tengan en cuenta como dije, que tengo 46 años, por lo que aproximadamente lo empecé a tomar a los 38, o sea bastante en edad para este tipo de cosas, no obstante lo cual me ha ayudado enormemente. 3) Tiempo de descanso, que veo que es otro de los ítems sobre lo que muchas veces se habla: honestamente, nunca me lo propuse en esos términos, pero yo mismo he hecho una posología del medicamento que creo cumple ambos objetivos (administración sostenida/descanso). Yo lo tomo de lunes a viernes, por la mañana en el desayuno (1 mg) y, fin de semana no, eso de pensarlo en vos alta estaría indicando que lo tomo entre 21 y 22 días al mes, con una no ingesta de 8 a 9 días. De vuelta, no le estoy diciendo a nadie lo que tiene que hacer (simplemente comento como lo he venido ingiriendo yo), cada uno consultará con su médico lo que crea es mejor para sí. 4) No tomo Dutasteride, ni hago ni hice otra cosa antes para el mantenimiento de mi pelo, léase: Mesoterapia, PRP, “Masajes”, nada. El tema de la irrigación es arcaico ya, creo que algún centro de Swaneck quedará abierto, pero bueno ya sabemos hace años que el tema no viene por la falta de irrigación, ¿Quedará algún desprevenido al que le siguen sacando plata con eso? Bueno, no voy a generar un debate por esto. En fin, resumiendo, en cuanto al mantenimiento: solo buena alimentación (en lo posible) + Finasteride, nada más.
Trataré de presentar los datos de manera cronológica. Empecé mi búsqueda hace unos 5 años, allá por 2016, al igual que ustedes, hice de todo por dar con información, lo más fidedigna, precisa, certera y veraz posible. Descartado muy rápidamente (MH, HR), lugares a los que no solo no fui, sino que no iría aunque me paguen. Mi búsqueda final me condujo a la que aún hoy sigue siendo una de las opciones a las que suele reducirse la búsqueda final, de los que buscan la mayor excelencia y calidad posible por estas pampas (si, el Dr. Chueco). Inclusive hubiese sido un golazo operarme con él en cuanto a la proximidad (cuestión menor, obvio) de su sede (relativamente nueva, creo que hace 5 años que están ahí) de la calle Medrano, me queda re cerca. Pero bueno, por algo las cosas no suceden, y no se dan, a veces no hay que forzar los acontecimientos. Va la primera aclaración, los que hayan tenido una buena experiencia con él, bien por ustedes (yo cuento no solo lo que me parece, sino lo que creo que debería ofrecer un profesional y más por ese precio). 1) Me vio en no más de 10 minutos, o sea; si, en general es verdad lo que dicen que te despacha rápido (11 a lo sumo, estoy siendo irónico). 2) ¿Es un “amargo”?, si totalmente, tiene cero empatía, y hasta es como que en el fondo quisiera delegar esa parte del proceso (tal vez sería mejor que lo haga). 3) La estructura de costos era, y hasta donde sé, sigue siendo la misma, 3 US$ por UF por las primera 1500 UF + 2 US$ a partir de la 1501 UF (más IVA, si es que necesitas factura, esto en casi todos lados es igual, si pagas de contado, (no transferencia, no TC) cash, pagas el precio en bruto aunque sin factura obvio. 4) Me presupuestó entre 1200 y 1500 UF, en base a lo que le estaba diciendo yo (ahí se ve las pocas ganas que pone en esto), no me sugirió otra alternativa de acción. 5) Aquí, es donde hago una reflexión, que es: ¿Se supone que estos profesionales, son ante todo médicos? Siendo así, el acercamiento al paciente, el escucharlo, contestar sus preguntas, calmar la ansiedad que pueda tener por la incertidumbre, o sea la empatía, es algo que si un médico no tiene desarrollado, creo que en parte falla en su trabajo. 6) Por supuesto también, que no vamos a un centro de recuperación capilar, para un concurso de “popularidad”, pero ¿Cuantos de ustedes sintieron más dudas y resquemores luego de hablar con alguien así que los que tenían antes de entrar? Muchos supongo. 7) Por supuesto, que uno va por los “supuestos resultados”, pero repito; es necesario comprender la parte humana del paciente, quien no pueda abordarla, debería dedicarse a otra cosa (este es mi pensamiento). 8) Así planteada la cosa, me fui con el presupuesto descripto arriba, y dudé tanto, que no lo hice, no obstante lo cual tenía un par de amigos que se habían operado con él con buenos resultados. Una cosa fue llevando a la otra, no aproveché ese mes de tiempo que tenía para hacer el procedimiento y, como diríamos en la jerga “archivé la causa” o, mejor dicho, el trato de Chueco, me alejó de la decisión y, como no estaba desesperado, no lo hice (afortunadamente). 9) Dos cosas que no he dicho hasta ahora, desde mi punto de vista (luego ustedes lo podrán evaluar y “criticar”), lo mío es muy puntual, un poco (no mucho en la coronilla), donde tengo algún claro no muy pronunciado, pero necesitaba un poco de densidad (hasta aquí es donde pudo llegar el Finasteride en su acción, a lo mejor si hubiese empezado a una edad más temprana, hubiera logrado un mejor resultado, pero o bien no me preocupaba tanto en ese momento o, no conocía este medicamento, no me acuerdo en honor a la verdad) y otro poco en la zona delantera de la cabeza, nada más. 10) Otro dato no menor, es que afortunadamente también, lo cual creo me otorga un grado de libertad total, mi decisión de intervenirme finalmente en Capilea, no fue motivada por lo económico, es decir; puedo pagar los honorarios de Chueco, de Capilea, de De Freitas, de Couto o de cualquier profesional en el mundo que a ustedes se les ocurra que podría ser “el mejor”. O sea, contar con la libertad de no estar influenciado por el aspecto económico, supone un marco de libertad adicional a la hora de elegir. Es decir, que si bien para el caso local (Argentina) 3, 4, 5 mil dólares en el caso de Chueco o lo que sea es mucho dinero (lo hubiere podido pagar ahora) y lo podía pagar en su momento (2016), pero por los motivos que expliqué (que no son económicos) desistí.
Paciencia, dije que iba a ser largo, pero enriquecedor. Vamos avanzando. A comienzos del año pasado (febrero/marzo) me encontraba de vacaciones en el exterior, momento en el que corriendo en la arena, tuve un accidente y me rompí el tendón de Aquiles (¡Que lesión de mierda!), la cual por cierto, desconocía hasta ese momento, ya que fui mal diagnosticado, y a falta de un cobertura médica me había llevado dos (Axa y Assist Card), ambos centros médicos a los que fui (derivado por ellos), me dijeron que tenía “una contractura”, cuando en realidad tenía una rotura de Aquiles. Todavía estoy pensando si demandarlos o no, tengo tiempo. En realidad, yo estoy en todo momento con juicios, y hubiese sido “Bocatto di Cardenale” pero cuando uno tiene que poner el cuerpo es distinto, pericias, escritos, va, viene, en fin, lo veré. Los últimos días de vacaciones, estábamos viendo la tele con mi mujer y le dije ¿Viste esto del virus Chino? Lo demás es historia. Una vez que esto creció y creció como todos saben, fue imparable. Por suerte dentro de todo, a la semana que llegué al país (no quedé varado), cerraban fronteras y a la semana de arribar me pude operar, momento en el cual ya comenzaban a suspender las cirugías no urgentes. Ergo, dentro de lo malo, pude resolver el problema y así lo planteé familiarmente, es decir; si quedo bien y me recupero (sin secuelas y con funcionalidad total), no demandaría a estas empresas, si quedo con alguna secuela, era otra cosa (igual veré, una cosa no quita la otra). Es, como dije una lesión re jodida, donde si bien la parte quirúrgica es importante, tanto o más es la rehabilitación kinesiológica, lo cual entre una y otra cosa, se llevó los siguientes 7 meses. Otra cosa que destaco, es que, dentro de lo negativo, si esto estaba en “mi bolillero” de la vida, fue el mejor momento en el que me podía pasar, ya que me hubiese vuelto loco el tener que estar tanto tiempo sin movilizarme, entre yeso, bota, rehabilitación, no poder bañarme como un ser humano por varios meses, por no poder poner el pie lesionado bajo agua y demás. Saber que el mundo exterior, debía a la fuerza estar relativamente parado, me ayudó a transitar esta etapa de una mejor y más tranquila manera, lo cual además, cosa que venía negando o no pudiendo hacer, me “obligó” a la retrospección interior, que muchas veces tapamos en la vorágine de nuestra rutina. Sé que este virus es terrible y mucha gente ha perdido algún ser querido, trabajo u otra pérdida, pero en mi caso particular sirvió o decantó en varias cosas positivas.
Bien, hace cosa de cuatro meses, ya recuperado de mi lesión y viendo que esto iba para rato, me empezó a picar el bicho de decir, ¿Cuándo voy a tener una nueva oportunidad de trabajar remotamente o poder quedarme un par de meses (vaya a saber cuando esto termina) en casa sin tener que tomar licencia prolongada o exponerme al afuera? Nunca, creo, nunca más de esta manera (esperemos) y ahí dije, es ahora o nunca. Y ahí, empecé nuevamente la búsqueda. En tal sentido y habiendo nuevamente indagado de cero, llegué casi a la misma conclusión a la que arribé en 2016, Chueco por un lado, sumando Capilea (Bruno Szyferman), quien apareció por primera vez en el radar, por el otro. Por eso estoy haciendo esto (compartir mi experiencia), porque se la ansiedad y desazón que muchos tienen por creer que no hay alternativas en Argentina (aquí hay buenos profesionales), ¡Espero esto les sirva! A Chueco lo descarté, por justamente nada de lo que me quejé en su momento, ya que lo que verdaderamente importa, son los resultados, es decir; si el tipo es un amargo, muy caro y demás cuestiones, esas son cuestiones a evaluar, pero obviamente lo más importante son sus resultados (lo demás ya es una cuestión subjetiva de cada uno de nosotros). Pues bien, empecé a tener referencias, de que justamente en el último año y medio algunos resultados no habían sido del todo buenos, conozco a uno y ahí, sin más dije bueno: acá la relación precio/producto, claramente se rompió. Irme al exterior en mi caso, no es una opción en estos momentos ¿Por qué? 1) Desconfío de las evaluaciones online, no me gustan. Si no tengo el cara a cara, si no puedo evaluar gestualmente con quien hablo, no me sirve. Esto no es una cuestión de vida o muerte, pero tampoco es para tomarlo a la ligera. 2) Si no puedo hablar personalmente con el profesional, eso es para mí, de mínima improcedente, poco profesional, en todo caso es un indicador de alguien que no da abasto con el “negocio” y resigna calidad en la atención personal y, 3) Lo más importante de todo, no me da, para ir a donde sea España, Turquía, Usa, etc. y, con lo que está pasando, en cualquier momento te cierran fronteras, te contagias, quedas varado, etc. etc. (son en definitiva, mis motivos, no estoy tratando de convencer a nadie, cada uno puede tomar la decisión que quiera). 4) Vale decir, la pandemia, ofrece algunas bondades en cuanto a la logística, pero dificulta enormemente otras y 5) Como dije al comienzo, nunca esto para mi representó un trauma (no era pelado), sino que en algunas zonas las fotos no me devolvían la mejor imagen y sí, es cierto, simplemente siempre estuvieron las ganas “de mejorarlo”, pero no al grado de cómo le pasa a algunos chicos que les afecta totalmente la autoestima, o se obsesionan mirándose el pelo al espejo todo el día, este por suerte nunca fue mi caso.
Dicho esto, habiendo recolectado bastante información, pedí un turno a través del número de WS que figura en página a principios de enero en Capilea con Bruno a las 12 hs. 1) Me atendió a esa hora exacta Roberto (uno de los directores), donde le expuse mi caso, le comenté cual era “mi objetivo” y que era, en función de la imagen que me devolvía el espejo, lo que yo aspiraba a corregir (lo cual era hasta ese momento lo que le había planteado a Chueco, un sector que nace en la línea base del pelo en el medio y llega 4 o 5 cm hacia adentro (lo van a comprender mejor cuando vean las fotos). 2) Estuve con Roberto exactamente 1 hora, momento en el que entró Bruno (los últimos 10 minutos), luego comprendí que Bruno al estar operando hace un corte en sus tareas, aproximadamente a esa hora. 3) Le fui totalmente honesto a Roberto, le dije que había averiguado mucho, y que esa búsqueda se había reducido a dos opciones (Bruno y Chueco), le dije también que mi elección no estaba motivada por lo económico (no sabía exactamente cuánto cobraba Capilea) aunque por los casos del foro, supuse que menos que Chueco. 4) Le dije que mi elección solo apuntaba a intervenirme con el mejor profesional posible, y que creía que en estos momentos uno de ellos es Bruno. 5) Hablamos de todo y le hice muchas preguntas. Me dijo como correctamente se explicó aquí por otros usuarios, que ellos “No cobran por Unidad Folicular” sino que su objetivo es apuntar a obtener “el mejor resultado posible”, independientemente de las UF que sean necesarias colocar. Esto ya desde el vamos me pareció mucho, pero mucho más honesto que el 90% de las clínicas, y acá es donde empiezo a tirar un poco de data tal vez no tan conocida. Primero, es imposible determinar a ojo (como suele ser en las primeras entrevistas la cantidad exacta de UF que necesitaremos, a lo sumo usan la lente de aumento, pero es relativo también). Segundo: es imposible también determinar para el paciente si nos han sacado 1242, 3521 UF o lo que sea, más allá de que en el mejor de los casos, te lo muestren con una maquinita/contador (pero ¡Ponele que sí!). Tercero: se han preguntado qué pasa si, al momento de la extracción, la UF se rompe, o es de mala calidad, o lo que fuere, ¿Ustedes piensan que les sacan más para cubrir ese déficit? o si pagaron 1500, en el mejor de los casos, te sacan 1500 y ya, en el estado que estén (cosa que el cirujano solo va a poder efectivamente evaluar al momento de la intervención y, no al momento de la cotización). Cuarto: ¿Se han preguntado, en los esquemas de cobro por UF, si por esas casualidades te sacan 1500 (eso pagaste) y en un momento dado de la intervención el cirujano se da cuenta que evaluó mal (pasa muchas veces) y en realidad necesitabas 2000? Ahí podría hacer dos cosas, a) no hacer ni decir nada (muchas veces pasa y este es el origen de las quejas de “falta de densidad”) o b) Cuestión que me comentó Bruno que muchas clínicas hacen. “Eh, fulanito, faltarían 300 UF más” ¿Las querés pagar o lo dejamos así? Si sí, lector, en el medio de la intervención (de cuarta). 6) Por eso, y si bien estoy acostumbrado a tratar con clientes todo el día, y me pueden vender un buzón también como a cualquiera, más cuando pasamos a estar del otro lado del mostrador, es decir; no somos el experto nosotros sino que la pelota la tiene la contraparte (lo que nos pone en una situación de mayor vulnerabilidad) me pareció extremadamente honesto plantear: te vamos a poner las UF que necesites y vamos a hacer “el mejor trabajo posible”, esto es un Mantra en ellos y me parece correcto que así sea, lo cual me da el pie para pasar otro TIP/sugerencia. En derecho, sabemos que en cuanto a los profesionales, estos pueden estar comprendidos bajo dos categorías respecto de su labor: aquellos que tienen obligaciones de medios y aquellos que tienen obligaciones de resultado. En cuanto a los segundos, v.gr.: si contrato a un ingeniero civil para que diseñe y construya un puente y este cae, no puede alegar “hice lo mejor posible”, los médicos en cambio y, en general (aunque la medicina estética merece un capítulo aparte) tienen obligaciones de medios, eso se traduce, en que a la hora de encarar un procedimiento, deben poner “su máximo conocimiento”, todo su arte/ciencia, saber, etc. en tratar de justamente, lograr eso “hacer lo mejor y más posible en pro del paciente”. No obstante, hay jurisprudencia condenatoria a médicos de especialidad “estética” que han hecho desastres, que determina que esta categorización encuentra un límite material, es decir; en no poder ampararse en que pusieron los mejor de sí, sí está a la vista un desastre manifiesto (no me quiero extender en esto), más que simplemente decir: Si un profesional de este tipo, te está “prometiendo o asegurando” tal o cual resultado, de mínima roza lo no ético, y sería un indicador o señal, para irse de ahí.
Al terminar la entrevista con Roberto, como dije, tuve oportunidad de hablar unos minutos con Bruno, ahí le pregunté e hice hincapié en el famoso “yo llego acá por referencias tuyas” si hay otros profesionales en el Centro, no los conozco, tampoco a vos, pero las referencias son hacia a vos. Eso lo digo, en el marco de lo que vi de otros usuarios que decían “insistan con Bruno”. Bueno acá va más información que seguro no sepan por eso dije que este post iba a ser completo. En primer lugar el me aclaró, que ni en Capilea ni en ninguna clínica del mundo el profesional sobre el que se tiene referencias, interviene de punta a punta en el procedimiento. Sería virtualmente imposible y agotador. Se trabaja en equipo. En este punto yo imaginaba y le dije, supongo que la parte de extracción que es un procedimiento mecánico y repetitivo no intervenís, tampoco en el rapado, toma de fotos y demás, pero creo que el “valor diferencial” está en la mano del colocador. Ahí me dijo nuevamente que, se trabaja en equipo (tranquilos que voy a volver sobre esto y les voy a contar que parte hace cada uno y de qué manera). Cuando vi que la discusión quedaba planteada de esta manera, dije bueno ok. ¿Pero vos concretamente operas? (si, fue la respuesta). Ahí Bruno se fue, ya que tenía que volver a quirófano, me quedé 5 minutos más con Roberto (olvidé decirlo, de una calidad humana enorme, de gran contención y demás adjetivos imposible de enumerar, todo aquello que buscaba, al igual que Bruno, alguien que se nota que hace su trabajo con convicción, seriedad y humanidad). Antes de terminar la cita, me convencí y dije, bueno, vamos para adelante, es ahora o nunca (ya lo expliqué anteriormente porqué) y le dije a Roberto, ok; vamos a hacerlo, a lo que le aclaré que quería intervenirme con Bruno. Ok, te aparto fecha con él (primeros días de febrero 2021). Costo: $ 220.000, 1437 dólares, 1 dólar = 153 (si querés pagar en la moneda americana, te toman un valor intermedio entre la compra/venta del blue del día de la intervención), repito una vez más, no te cobran por UF, la puesta en marcha del quirófano según ellos, tiene el mismo costo para una intervención “menor” como la mía, como para una más grande (no podría asegurar 100% que esto es así, pero honestamente no me interesó saber ya que ese era el valor que a mí me estaban pasando, lo tomas o no). En secretaría dejé una reserva de $10.000 (esto si me permitieron pagarlo con TC) quedando fecha asignada con el Dr. Bruno Szyferman.
En secretaría, también me indicaron y me entregaron en forma impresa, todas las “indicaciones pre-operatorias” encontrándose entre las más importantes, las siguientes: 1) Electrocardiograma con riesgo quirúrgico. 2) Aplicación de antitetánica si es que no estas cubierto (yo me la puse por las dudas, ya que casi nadie se aplica las tres dosis como corresponde para llegar a la inmunidad de los 10 años, que sería: primera dosis, segunda a los 35 días aproximadamente para obtener inmunidad de 1 año, y la tercera llegando al año para obtener la protección hasta los 10 años). La primera dosis te cubre por alrededor de 35 días, así que dependiendo la fecha en la que se vayan a intervenir, tomen esta precaución. 3) Examen de sangre consistente en: Uremia, Glucemia, Hemograma y Coagulograma. Nada más en cuanto a estudios médicos. Las chicas de secretaría ese mismo día te hacen las órdenes médicas para que saques los turnos (lleva tu carnet de prepaga u OS que tengas). Las órdenes ya está firmadas por un médico e impresas (todo organizado y estandarizado aquello que se puede hacer, muy bien). 4) Bueno, me fui de ahí, con la reserva paga, con las órdenes médicas y todas las indicaciones.
Como también comenté en alguna parte del post, dije que era obsesivo, por lo que con el paso de los días y a medida que se acercaba la fecha de intervención, surgieron más preguntas y dudas, y sobre todo me había quedado con ganas de haber podido hablar más tiempo con Bruno, específicamente. Pues bien, no quería llegar al día de la intervención con ansiedad, ni quería tampoco, el día mismo del procedimiento tirarle al cirujano 20 preguntas, cuando lo único que le pregunté ese día es si había descansado bien y si estaba motivado (nada más), por lo que viéndolo ahora, creo que hice muy bien al pedir una nueva entrevista, esta vez sí, específicamente con ¡Bruno! Me contestaron ese mismo día y lo fijamos para fines de enero a las 13.30. Ahí es donde como un rompecabezas perfecto, entendí porque la primera vez que concurrí a la hora que yo fijé, Bruno estaba operando y no me iba a poder ver (de todos modos Roberto, sabe un montón y podrá aclarar todas las dudas), pero bueno hay personas como yo que siempre quieren saber algo más, si es posible. Esta hora es la que él suele cortar para comer y descansar obviamente. En esta oportunidad es donde surgió lo que comenté más arriba, sobre aquellos que cobran por UF, que es lo que muchas veces suele pasar. También porque no me había quedado claro antes, es que quise reforzar que yo me quería operar con él, que si había algún diferencial a pagar, no había problema. Ahí es donde me contó lo siguiente: “cuando recién abrimos (no sé exactamente el año) durante mucho tiempo, decidimos no diversificar, no “abrir el negocio”. Justamente porque él es un gran componente de la marca, es decir. Si alguien de su equipo (otro cirujano) te opera mal, el costo de la mala publicidad la va a tener Szyferman, ya que se identifica a Capilea con su nombre. En tal sentido, me comentó que unos años atrás, finalmente tomaron gente a la cual entrenar en todo lo que pelo se refiere, y que hoy son iguales de buenos que él. Y que consideraba una falta de respecto cobrar más que sus colegas (menospreciaría el trabajo de los otros cirujanos). Así me lo planteó. Bien dije, un tipo íntegro (Argentina año verde). No obstante le dije, igual quiero con vos jaja, me dijo quédate tranquilo que yo todos los días hago una cirugía y ese día estás asentado conmigo (ahí dije bueno…así sí, porque en algún momento llegué a pensar que él ya no hacía nada, que era el nombre de la marca pero que no te intervenía, pagues lo que pagues, pues bien, me había equivocado). También le pregunté sobre algo que desvela a muchos. ¿Usted opera con el bendito Implanter? ¿Si, no? ¿Por qué? Respuesta, no. Me dijo varias cosas: a) Que él viaja permanentemente a Congresos buscando, lo mejor y lo último, b) que el Implanter, tiene algunas ventajas, por sobre el micro bisturí/pinzas, y viceversa. Pero que primero, todo tiene que ver con aquello a lo que el equipo está habituado a manejar, y con lo que tiene un mejor Skill, c) Que para él esos dispositivos, no son buenos, se rompen y lo que nunca te muestran en los videos, es que muchas veces hacen primero las incisiones con un micro bisturí y después usan el Implanter (no conviniendo hacerlo así desde su punto de vista), esto si no lo sabía, pero le creo, ya que los videos te muestran lo que te quieren mostrar muchas veces. Después le pregunté y le dije, vi todos tus videos (más allá de los casos fotográficos que ya conocía y que Roberto me mostró como 30 (había olvidado mencionar esto) y con total honestidad te digo, hay muchos casos muy, muy buenos y otros no tanto. A lo que me dijo: 1) Todos los profesionales, pero todos, tenemos casos buenos y malos (solo que los malos no te los muestra nadie). 2) Ojo, los que yo le estaba objetando como “no tan buenos” en realidad capaz que era un patrón de calvicie 5 para arriba. Ahí me dijo, yo dejo esos casos en video a la muestra justamente para hacerle saber a la gente de que en algunos casos, podemos mejorar la situación, pero si tenés un patrón de calvicie muy avanzado, un pelo de mierda (me dijo así jaja) y una zona donante pobre y de mala calidad, lo que te voy a estar pudiendo poner es ese mismo pelo de mierda, magia no hago (punto para Bruno, una vez más). Parece hasta obvio este planteo, pero ya sabemos que esto en el afán de sacarte la guita, muchas veces a mucha gente que está con una situación comprometida no se lo dicen y, ahí viene la decepción. A lo que aspiran algunos de esos videos que llamaríamos “no tan buenos” es a ver el grado de mejoría esperable, pero “ves me dice”, hay casos, en los cuales una melena de león no la vas a tener jamás, y en varios casos he aconsejado no hacer nada y recomendé “una peluca”. Otra cosa que me comentó, que no creo que muchos digan a priori, es que el resultado de un procedimiento, está condicionado por muchos factores, entre ellos (más allá del genético obvio): uno sobre el cual solo sabré el día de la operación, que es, si tenés una piel mala, sin mucha elasticidad, o los folículos son de mala calidad al extraerlos, o se rompen, es más complicado (eso solo lo puedo saber el día de la cirugía), con esto que me dijo, ya no sabía si decirle, ok jaja demasiada información, ya no quiero saber más o, agradecerle por la honestidad. Pero, nuevamente se pasó con el grado de sinceridad, sobre algunas cosas que yo desconocía, o si bien intuía, nunca había podido confirmar. Así y, habiéndose tomado todo el tiempo que necesité, y ya no teniendo muchas más preguntas, me fui con el nivel de ansiedad totalmente calmado, y satisfecho, presto a pasar los días que quedaban por delante hasta la intervención, lo más tranquilo posible. Ese día también, dado que ya los tenía, aproveché para dejar los originales de los estudios médicos (los podes enviar por mail también y si no podes imprimirlos, pedir que ellos los impriman allí).
Capítulo aparte merecen las chicas de secretaría y recepción, son de 10. No solo la atención. Sino el seguimiento que hicieron en la previa. A los tres días que había tenido la primera cita, me preguntaron si había podido adelantar con los exámenes médicos. Les contesté que me habían dado turno para unos días luego, pero que todo bien. En fin, la comunicación en cuanto a mis consultas, seguimiento del caso y demás cuestiones, fue excelente.
El día de la cirugía: tres días antes de la misma, me informaron a qué hora me tenía que presentar (8 horas, en mi caso). Me pidieron puntualidad, y así lo hice. Firmé el consentimiento médico informado y completé el resto del pago (al final pagué en pesos). Me suministraron un miorelajante por vía oral y, ya que estaba entre las indicaciones que me habían dado en papel el primer día podía desayunar previamente, debiendo tomar en ese momento 1 comprimido de Cefalexina (antibiótico) 500mg (si son alérgicos deben consultar). Habiendo cumplido las formalidades. Bruno me hizo pasar, me acompaño él mismo al locker. Debes llevar camisa o ropa que pueda ser abrochada por delante, me saqué todo menos el slip, y me puse un camisolín, y el clásico calzado quirúrgico. Cerré todo, te quedas con la llave que te pones en tu muñeca y pasas al sector de “diseño”. Ahí empieza el juego verdaderamente. Bruno es la voz al mando, pero hay dos chicas más, Andrea y otro chico que me encantó porque era re obsesivo también. Donde Bruno te dice, “mi propuesta es esta” y la verdad tenía recontra razón en su planteo, más allá de lo conservador que yo pretendía (tal vez por miedo) ya que estas son de las cosas que creo todos decimos, si sale bien, buenísimo, pero si sale mal, decís la puta madre, si no era una cuestión de vida o muerte, no necesitaba un trasplante de riñón (por eso digo, hay que preguntar, y mucho, y averiguar, para acotar el margen de error al mínimo posible). Volviendo al tema del diseño, yo no diría que la palabra es me “terminó convenciendo”, sino en cambio, que su criterio médico y de alguien que hace años que hace esto, prevaleció. Y así me dejé asesorar, más allá del porqué de todas las razones que él me explicó en ese momento porque es conveniente hacerlo así. Así planteada la cosa, el diseño fue hecho por Bruno, pero lo discutió con sus colegas, algo que me encanta en general de alguien que conduce un equipo. Se armó como un mini debate, hasta que llegamos al consenso, él mismo me dijo en un momento: “si querés te pongo como decís vos, para mi es menos trabajo porque son menos UF, pero así como te digo, es el camino”. O sea, hubo un verdadero asesoramiento, sobre el cual yo aconsejo dejarse guiar, y creo que el Dr. al exponer su punto tuvo razón 100%. A partir de allí, pasé al quirófano, donde previamente me aplicaron un antiinflamatorio en forma inyectable (cola) y me ubiqué en la camilla de extracción, similar a las que se utiliza para realizar masajes (con agujero para la cabeza). A partir de allí, comenzó la extracción de las UF (zona dadora). De un lado se ubicó Bruno (si, ¡Bruno extrae también!) y del otro Cecilia (¡un amor!), quien me comentó que trabaja con él exclusivamente hace (10 o 13 años, no recuerdo exactamente). A continuación te van insensibilizando la zona donante con pequeñas inyecciones de anestesia local, este es; si se quiere el único momento donde podés llegar a sentir algún tipo de molestia y/o dolor. En mi caso, fue prácticamente nula, aunque el Dr. me comentó luego, que tenía un alto umbral de dolor (supongo que habrá querido decir que podría llegar a haber dolido un poco más, cosa que no sucedió). Dicho esto, comenzó la extracción (te preguntan varias veces, como te sentís y te instan a que digas si tenés alguna molestia o dolor, nada de esto me pasó) ambos profesionales de manera simultánea con micro-punch motorizado (aproximadamente 2 horas). Por otro lado, como mencioné varias veces, si bien Capilea no cobra por UF, ello no quiere decir, que no te informen cuantas te extrajeron (1937 UF). Ello me lleva a pensar y reflexionar, a lo ya comentado también, respecto de aquellos centros que cobran por UF: ¿Cómo se hubiese llegado a esta evaluación en cuanto a cantidad si no es al momento de la operación? ¿Quién evalúa a alguien previamente y le dice?: Necesitas 1937 UF, es imposible creo, por eso digo nuevamente que me parece totalmente honesto el planteo que te proponen ellos, en tanto: “se te pondrá, lo que necesites”. De habérseme cotizado por UF, probablemente se me hubiere estimado de menos o de más (siendo en ambos casos, y por motivos diferentes, algo malo). Luego, al cabo de la extracción, pedí ir al baño (no hay problema en esto) y se continuó. A partir de allí, presto a iniciar el proceso de inserción, pasas a estar en posición boca para arriba, donde se comienza el proceso de preparado de la zona receptora, para la etapa final de colocación de las UF. Unas tres horas (ahí un poco ya estaba relajado y unos minutos me dormí). Una vez completo el procedimiento, el Dr. te ayuda a bajar y pasas al tomado de las fotos posteriores (me tomaron 29 fotos en total previa/posterior). Finalmente pasas nuevamente al locker, donde te cambias para prepararte para ir a tu casa. Si al momento de llegar pediste que te recoja un auto, este te estará esperando, lo mismo un familiar (te preguntan cuánto tiempo antes de que terminen querés que lo llamen). En última instancia, antes de irte; pasas a charlar unos minutos con el Dr. quien te explica los pasos a seguir en el proceso de post implante. Te entregan una almohada para dormir (del tipo que se usan cuando se vuela), te explican cómo proceder a lavarte y cuando, te dan un shampoo (estilo Johnson) y la famosa brocha de barbero para hacer espuma y una serie de indicaciones y medicación para los días posteriores. Todo detallado, preciso y por escrito. También te envían por celular o mail una serie de “dudas más frecuentes” donde justamente están detalladas y respondidas, las dudas más habituales que uno suele tener (picazón, zona enrojecida, cuando hacer deporte, como dormir, en fin, suficiente información) y no mucho más. Bueno estimados, creo que les he dejado un muy y bien detallado post. Ayer me mandaron las fotos tomadas, más allá de que yo ya me había sacado también algunas en forma personal, pero claramente las tomadas por ellos, reflejan mucho mejor el encuadre propuesto, lo que se hizo, y demás ángulos que uno habitualmente no se percata jamás en una foto normal, que te ponen de cara a ver el problema desde una óptica no explorada. Denme unos días para clasificar; estas fotos, no voy a subir todas ni creo que sea necesario, probablemente nublaré un poco mi rostro y nada más. Están buenas las fotos. De momento, estoy muy conforme con todo el proceso, la contención, el asesoramiento, y sobre todo el trabajo hecho. Se verá el resultado final de acá a un año, e iremos viendo los avances (si tienen preguntas las iré contestando en la medida de mis posibilidades). Espero, esto les sirva tanto o más, para tomar la que crean es la mejor decisión para ustedes, como varias de sus experiencias, me sirvieron a mí. ¡Saludos!















