Después de muchos años de ponderar un trasplante y viendo que mi alopecia estaba bastante estancada desde hacía algunos años, me puse a investigar sobre diferentes doctores y clínicas. Como algunos de vosotros, ya me había convertido en un experto y casi podía identificar la clínica a la que había ido un paciente con tan solo observar el diseño de la primera línea y densidad. Por todo ello y considerando presupuesto, el Dr. Junior era una de las opciones en mi lista.
A principios de 2020, casi me opero en Man Medical Institute, pero gracias al cielo, finalmente no pudieron proceder con mi intervención debido a una incompatibilidad médica, cosa que hoy en día me tomo como una señal divina vistos los resultados de esa clínica.
Vivo muy cerca de la clínica de Madrid de Dr. Pelo, por lo que pasaba casi a diario por delante. Os tengo que confesar que las impresiones que me dio (un panel led con fotos del antes y el después de algunas operaciones) y propio nombre de Dr. Pelo, no me dieron la mejor de las sensaciones. Pero esas banalidades desaparecieron en cuanto entré allí.
Me atendió la Dra. Karen que, además de ser un encanto, me pareció una gran profesional. Me comentó que, debido al poco grosor de mi pelo y a las zonas a cubrir, necesitaría unos 3.000 grafts, cosa que me pareció más que razonable queriendo obtener un buen resultado.
Mención especial a Tarjetaroja que me ha resuelto dudas, hecho seguimiento, enviado otros casos similares al mío y, básicamente, se ha desvivido para mi tranquilidad. Un tío grandísimo. De igual modo, Erica, la recepcionista, hizo lo propio con otro tipo de dudas y siempre estuvo al tanto de mi caso.
Llegó el día de la operación y, curiosamente, mis nervios se redujeron a casi cero. Lo cierto es que, al ser enfermo crónico, estoy bastante acostumbrado a que me manoseen profesionales de la medicina, por lo que preveía que aquello no iba a ser muy invasivo, y no me equivocaba.
Me recibió el Dr. Kelvin Poveda, a quien le pedí el planteamiento más conservador que se le ocurriera y me explicó detalladamente cómo procederíamos y por qué, así como las enfermeras Rosa y Belén. Los tres un encanto, se percibía que son expertos en lo que hacen, y lo cierto es que fue como la seda. Sangraba muy poco para ser fumador (en palabras del Dr. Poveda), así que ambas sesiones fueron rápidas y sin complicaciones.
Y ahora, lo que os interesa: las fotitos. Que ya os conozco yo.
ANTES DE LA INTERVENCIÓN



DESPUÉS DE LA INTERVENCIÓN (Días 1 y 2)



A destacar de la última imagen la delicadeza con la que trató mi zona donante. Hoy es el segundo día tras la intervención y apenas es visible.
A destacar también la chaqueta apeluchada del pijamita, que contrasta con la rudeza varonil patriarcal que me otorga el look rapado + barba.
En resumen: estoy encantado con todo: la clínica, Tarjetaroja, el trato, el Dr., el seguimiento. A espera de resultados, esto está siendo una experiencia impecable.
En cuanto a dormir, lo hago medio incorporado y con una almohada collarín y no me está costando nada descansar como dios manda.
Lo peor de todo el proceso está siendo no fumar. Tiro con un vapeador sin nicotina, pero me lo pide el cuerpo. El Doctor me recomendó abstenerme durante 48 horas después de la segunda cirugía y, de ser necesario, retomarlo con moderación. Por deformación profesional, he estado buscando artículos científicos y no hay evidencia de que el tabaco afecte a la supervivencia de los grafts trasplantados sino simplemente al proceso de cicatrización (que, según parece, llevo estupendamente), pero lo mejor será moderarse.
En cuanto a la medicación, sigo con Alocare 1mg, descartando el Minoxidil por ahora debido a una dermatitis causada por mi enfermedad. Veremos si lo puedo incluir en la ecuación en un futuro.
Espero que este caso ayude a orientaros y decidiros. Por ahora, es todo un 10/10. Agradeceré cualquier feedback que me queráis dar
Edad: 34 años.
Medicación:
- Finasteride 1mg/día
- Minoxidil 2 ml/día desde los 18 años.
- Complidermol 5 Alpha



