Yo tengo 37 años y por lo que dices, estoy más o menos como tú. Este verano decidí dar el salto y probar a llevar peluca. Empecé con ella en julio, al principio de forma esporádica, y luego de forma más continua. Y créeme, ha sido la mejor decisión que he podido tomar.
Ahora cuando lavo mi pelo y me veo, pienso que con lo que me queda -muy brillante, muy finito, pero tan escaso y tan muerto...- no podría estar saliendo a la calle agusto. Y entiéndase con esto pasar horas delante del espejo a diario para tapar los claros y las rayas haciendo birguerias

.
Te acostumbras superpronto, es más, a veces estás deseando que llegue la hora de salir para ir a ponerte guapa con tu peluca. Y moralmente... puffff nada que ver al martirio de los 4 pelos. Te sientes segura -los primeros dias menos, pero conforme van pasando... te olvidas que llevas algo raro puesto-. Yo también soy bajita y subir escaleras con gente arriba era horroroso. Ahora ya no hay nada de todo eso.
Todavía quedaba el cambio grande: llevarla al trabajo y usarla a diario durante muchas horas. Al principio es más duro... pero lo que más temia, que alguien me dijera algo... no ocurrió nunca, asi que genial.
Sigo medicándome con lo que puedo, pues quiero tener un niño ahora, no he tirado la toalla, pero mientras descubren algo eficaz para esta enfermedad, he decidido no sentirme tan fea.
Te cuento mi experiencia y te doy muchos ánimos. No se acaba el mundo por el esto, pero es que además, si lo ves con positividad, hasta puedes lucir ahora el pelo que siempre has querido, aunque nos lo presten.
Un beso.
Para lo que quieras, estamos por aqui.