- Vie Feb 20, 2015 7:13 pm
#453481
Un saludo de bienvenida a toda la comunidad del foro de RECUPERARELPELO.COM
Les escribo desde Málaga, y voy a presentaros mi caso y como fue su evolución hasta el día de hoy.
Fui intervenido en febrero del 2014 en el hospital Quirón de Málaga. Acudí a la doctora MEYER para depositar mi confianza en su saber hacer debido a tres motivos:
1- Coincidencia del hospital con mi ciudad de residencia (Málaga)
2- Buenas referencias de la Dra Teresa Meyer en foros
3- Formación de la doctora por el prestigioso médico Christian Bisanga.
Mi amigo se intervino en Bruselas en 2009 de un FUE de 1900 folículos, un caso algo mayor a lo que necesitaba yo el año pasado. El resultado fue muy natural y todo el grupo de amigos nos fuimos dando cuenta progresivamente de cómo partes que siempre habíamos visto con entradas y línea frontal se iban cubriendo de forma mágica con el transcurso de las semanas. Yo tenía 35 años en 2014 y aunque debo reconocer que frente a otros casos tuve más suerte conservando algo de pelo, sí me estaba agobiando viendo que cada mes mi línea frontal iba subiendo y las entradas agudizando. Le pregunté finalmente a mi amigo dónde se hizo la operación y con quien (llevaba meses investigando en foros como este), confirmándome la clínica BHR con Bisanga.
En foros también vi que la Dra. Meyer había terminado de forma satisfactoria su formación con el mismo cirujano y fue una alegría comprobar que estaba en mi misma ciudad. Pues hacia allí me dirigí en diciembre 2012, mi primera consulta.
En la consulta la doctora atenta y realista, aunque cercana. Tomó mis datos personales, analizó el estado de mi zona donante con una especie de microscopio con luz que guardaba en el bolsillo de la bata y me dibujó la línea frontal que ella consideraba "realista" en mi caso. Mi consulta fue bastante completa, estuvimos casi una hora.
El día de la operación fui amablemente recibido por la asistenta de la Dra (una enfermera llamada Sandra), me dieron unos documentos y subí a la habitación en la planta cuarta. El hospital me causó una buena impresión desde el principio, las instalaciones eran todas modernas y la limpieza brillaba por su pulcritud. Una vez en la habitación, esperé 5 minutos y la Dra Meyer acudió a saludarme de forma muy agradable y tranquilizadora. Se le notaba sonriente, relajada y con ganas de trabajar (no como los médicos de la Seguridad Social por ejemplo). En una silla de ruedas me llevaron al quirófano en la misma planta y allí comenzó la operación real: rapado, diseño de líneas, anestesia local...
En total mi operación duró de 8:00 a 17:30 (hicimos una pausa de 45 minutos para comer, me llevaron a la habitación de nuevo en mi silla de ruedas y allí me esperaba un buen almuerzo). También tengo que reconocer que el almuerzo fue MUY bueno, no parecía de hospital: ensalada mixta con aliño y maíz, dos patas de pollo con guisantes y puré de patatas, una natilla y pan con bebida. En torno a las 15:15 vino LA PROPIA DOCTORA a recogerme de nuevo y a llevarme al quirófano mientras atravesando el pasillo me preguntaba si la experiencia estaba siendo lo mejor dentro de lo normal de un trasplante capilar (debo reconocer que su atención era constante y cierta, sus pacientes coincidirán conmigo en su cercanía al paciente operándose).
Terminamos a las 17:30, lo más duro de la operación os aseguro que son las 2 últimas horas por los músculos del cuello y la pierna comenzándose a tensar. Tuvieron que darme diazepam adicional para seguir aguantando y evitar mover el cuello (los "placers" son los que trabajan cuando te sientes peor en la recta final), me ayudaba muchísimo a relajar la tensión muscular originada por mantenerme echado sobre la camilla. Si la Dra lee esto: RECUERDE QUE A PARTIR DE LAS 15:30 LOS PACIENTES NECESITAN MAS DIAZEPAM (aunque ya se lo he dicho en consulta en una de las revisiones).
Una vez terminados, te envuelve una enorme sensación de alivio y relajación: son momentos tan confortantes cuando te están enjuagando la sangre de los FUE extraídos en la nuca y sienes, sabes que has sobrevivido tu primer trasplante capilar y lo has hecho en buenas manos. Te llevaran de vuelta a tu habitación privada enorme, en la cual hay dos camillas y tienes incluido en el precio la estancia un familiar hasta el alta hospitalaria.
Podeis ver mi evolución en las imágenes que compartirán desde la clínica, mi trabajo ha sido muy profesional y la Dra Meyer se merece que lo deje aquí plasmado. Si alguien tuviera alguna pregunta estaré encantado de poder ayudar.
Un enorme saludo a toda la Comunidad.
Les escribo desde Málaga, y voy a presentaros mi caso y como fue su evolución hasta el día de hoy.
Fui intervenido en febrero del 2014 en el hospital Quirón de Málaga. Acudí a la doctora MEYER para depositar mi confianza en su saber hacer debido a tres motivos:
1- Coincidencia del hospital con mi ciudad de residencia (Málaga)
2- Buenas referencias de la Dra Teresa Meyer en foros
3- Formación de la doctora por el prestigioso médico Christian Bisanga.
Mi amigo se intervino en Bruselas en 2009 de un FUE de 1900 folículos, un caso algo mayor a lo que necesitaba yo el año pasado. El resultado fue muy natural y todo el grupo de amigos nos fuimos dando cuenta progresivamente de cómo partes que siempre habíamos visto con entradas y línea frontal se iban cubriendo de forma mágica con el transcurso de las semanas. Yo tenía 35 años en 2014 y aunque debo reconocer que frente a otros casos tuve más suerte conservando algo de pelo, sí me estaba agobiando viendo que cada mes mi línea frontal iba subiendo y las entradas agudizando. Le pregunté finalmente a mi amigo dónde se hizo la operación y con quien (llevaba meses investigando en foros como este), confirmándome la clínica BHR con Bisanga.
En foros también vi que la Dra. Meyer había terminado de forma satisfactoria su formación con el mismo cirujano y fue una alegría comprobar que estaba en mi misma ciudad. Pues hacia allí me dirigí en diciembre 2012, mi primera consulta.
En la consulta la doctora atenta y realista, aunque cercana. Tomó mis datos personales, analizó el estado de mi zona donante con una especie de microscopio con luz que guardaba en el bolsillo de la bata y me dibujó la línea frontal que ella consideraba "realista" en mi caso. Mi consulta fue bastante completa, estuvimos casi una hora.
El día de la operación fui amablemente recibido por la asistenta de la Dra (una enfermera llamada Sandra), me dieron unos documentos y subí a la habitación en la planta cuarta. El hospital me causó una buena impresión desde el principio, las instalaciones eran todas modernas y la limpieza brillaba por su pulcritud. Una vez en la habitación, esperé 5 minutos y la Dra Meyer acudió a saludarme de forma muy agradable y tranquilizadora. Se le notaba sonriente, relajada y con ganas de trabajar (no como los médicos de la Seguridad Social por ejemplo). En una silla de ruedas me llevaron al quirófano en la misma planta y allí comenzó la operación real: rapado, diseño de líneas, anestesia local...
En total mi operación duró de 8:00 a 17:30 (hicimos una pausa de 45 minutos para comer, me llevaron a la habitación de nuevo en mi silla de ruedas y allí me esperaba un buen almuerzo). También tengo que reconocer que el almuerzo fue MUY bueno, no parecía de hospital: ensalada mixta con aliño y maíz, dos patas de pollo con guisantes y puré de patatas, una natilla y pan con bebida. En torno a las 15:15 vino LA PROPIA DOCTORA a recogerme de nuevo y a llevarme al quirófano mientras atravesando el pasillo me preguntaba si la experiencia estaba siendo lo mejor dentro de lo normal de un trasplante capilar (debo reconocer que su atención era constante y cierta, sus pacientes coincidirán conmigo en su cercanía al paciente operándose).
Terminamos a las 17:30, lo más duro de la operación os aseguro que son las 2 últimas horas por los músculos del cuello y la pierna comenzándose a tensar. Tuvieron que darme diazepam adicional para seguir aguantando y evitar mover el cuello (los "placers" son los que trabajan cuando te sientes peor en la recta final), me ayudaba muchísimo a relajar la tensión muscular originada por mantenerme echado sobre la camilla. Si la Dra lee esto: RECUERDE QUE A PARTIR DE LAS 15:30 LOS PACIENTES NECESITAN MAS DIAZEPAM (aunque ya se lo he dicho en consulta en una de las revisiones).
Una vez terminados, te envuelve una enorme sensación de alivio y relajación: son momentos tan confortantes cuando te están enjuagando la sangre de los FUE extraídos en la nuca y sienes, sabes que has sobrevivido tu primer trasplante capilar y lo has hecho en buenas manos. Te llevaran de vuelta a tu habitación privada enorme, en la cual hay dos camillas y tienes incluido en el precio la estancia un familiar hasta el alta hospitalaria.
Podeis ver mi evolución en las imágenes que compartirán desde la clínica, mi trabajo ha sido muy profesional y la Dra Meyer se merece que lo deje aquí plasmado. Si alguien tuviera alguna pregunta estaré encantado de poder ayudar.
Un enorme saludo a toda la Comunidad.













