EL ASUNTO
El día de hoy una chica literalmente se me montó encima a quererme tocar la prótesis y estuvimos luchando algunos minutos; ella encima de mí y yo queriéndola bajar agarrándole las manos.
EL CONTEXTO:
Soy su jefe, pero coqueteamos en la oficina. El día de hoy nos quedamos solos y cuando estábamos platicando se me quedó viendo el pelo y me dijo que si usaba peluquín. Naturalmente le dije que no y entonces se levantó y se encaminó hacia mí, me quiso tocar la línea frontal y no la dejé.
Entonces se fue hacia la puerta de la oficina y cerró con llave, luego regresó y literalmente se me montó encima.
Déjame tocar, me dijo.
Y ahí estábamos los dos sobre mi silla luchando. Nunca me imaginé que fuera a hacer eso.
Llegó un punto en el que me agarró con tanta fuerza que estuvo a punto de vencerme, me pregunté si era real lo que me estaba pasando mientras trataba de quitarla de encima pero no podía, hasta que pude aprovechar un descuido suyo para escabullirme y levantarme de la silla.
Por fin le dije que ya era suficiente, que nos iba a ver la gente y con eso logré tranquilizarla, aunque me seguía manoteando.
EL ERROR
Entre los jaloneos y las luchas, ella me decía que se me notaba algo blanco y que si era pegamento.
Efectivamente, mi gran error fue que en la mañana no dejé secar lo suficiente el adhesivo y se me quedó una zona con una manchita blanca en el frontal.
Al revisarme en el espejo pude constatar lo que me dijo la chica. Gran error. Se notaba bastante.
De cualquier manera me dijo que no importaba, que solo tenía curiosidad por saber y que era igual que cuando ella usa brassiere push-up para levantar el busto. Cosas estéticas.
Aún así es una situación bastante incómoda si me lo preguntan.
Benicio.
