- Jue Mar 31, 2016 12:13 pm
#523334
Me presento. Tengo 21 años y llevo desde hace casi un año experimentando caída de cabello y desde hace 7 meses aplicándome minoxidil. Llevo mucho leyendo este foro y con este primer post quería aportar algo que yo personalmente eché de menos leer.
Lo que quiero decir se aplica especialmente a aquellos que tengáis entre 18 y 22, aunque supongo que sirve para cualquiera que esté en los primeros estadios.
Yo siempre he tenido el pelo largo, con un gran flequillo. Tengo las orejas algo de soplillo y la frente muy amplia, por lo que ese pelo me sentaba muy bien y me hacía sentirme muy seguro. Entonces llegó la caída. Y me obsesioné demasiado: me miraba 200 veces al espejo, me fijaba en TODOS los hombres que veía por la calle a ver cómo tenían ellos el pelo, se me quitaba el apetito, no quería salir... Los primeros meses fueron horribles. Y ahora quiero compartir con vosotros ciertas cosas que espero que os ayuden a no pasar por esos periodos tan dañinos para uno mismo.
Empezar un tratamiento recetado por un dermatólogo es un paso que seguramente ya habréis hecho o que vais a hacer, por lo que no me quiero detener mucho en eso. Este foro lo explica maravillosamente y muestra que suele ser eficaz. A lo que quiero ir es a esa convivencia con la calvicie.
Antes de nada, empezar pronto (18-20 años o incluso con 24-26) suele ser un palo más duro pero no debería. A los jóvenes nos suele aterrar más perder pelo porque pensamos que eso son cosas de gente más mayor y que vamos a aparentar 10 años más y, por consiguiente, a ligar menos durante toda la vida. Pues lo primero es quitaros esa idea de la cabeza, y pronto veréis por qué lo digo.
Tened buena actitud, sed constantes con el tratamiento y no os preocupéis por el futuro. Pero "¿cómo no me voy a preocupar por el futuro? ¡No me quiero quedar calvo!". Ni tú ni nadie que esté leyendo esto, pero creo que nuestro problema es que sobredimensionamos la calvicie. Lo que nos da miedo es perder mucho pelo y vernos mucho peor, además de perder atractivo; y esta es la única mala noticia que leeréis en este post: seguramente eso pase. Llegará un momento donde estaremos bastante calvos si no tenemos suerte con el tratamiento, pero ¿y qué? Lo que quiero llevaros a pensar es que hoy en día, mantenerse calvo es una opción. Buscad en internet. La cirujia capilar de implantes avanza rapidísimo y más dentro de unos años cuando tengáis ya un problema más serio. Además no es excesivamente cara; o en su defecto existe alternativas, como las prótesis, con un resultado inmejorable. Buscad, buscad, si lo veis por vosotros mismos os tranquilizará mucho más. Buscad a David Beckham, a George Clooney, a Jude Law... mirad como tuvieron problemas de pelo y ahora están estupendos. Y tampoco penséis que os tenéis que pasar toda vuestra juventud (que suelen ser los años de mantener relaciones largas) pelones. Jan Oblak, Wayne Rooney, y muchos otros se han implantado pelo a los 20 y tantos. Ya eso no es tan problema. O mirad testimonios de gente con prótesis. Quitaos la idea de la cabeza de que no os veréis atractivos porque es mentira. Hay muchas opciones, o igual os queda bien la calva.
Habrá que pasar por esos 1-2 años (o quizá no) de vernos pelones, pero es una etapa como otra cualquiera.
Os remito al caso de Albert Rivera, que pasó de un pelo muy pobre hasta 2014 a ser llamado "guapo" y ser muy deseado en todos lados un año después y que ahora no aparenta sus 36 años (en principio dice que no con implantes, pero es otra muestra de que siempre hay buenas soluciones).
Tanto vosotros como las celebridades como cualquiera seguramente pasemos por esa etapa de "pelón nada sexy" pero no es el fin del mundo; es transitorio si queremos. Nuestra autoestima no debe depender del pelo. Creedme cuando os digo que un pelón triste atrae mucho menos que un pelón feliz y que sentiros seguros a pesar de defectos que os veáis en la imagen es algo que añadirá mucho a vuestra calidad de vida.
En definitiva, perded el miedo: funcionará mejor el tratamiento, seréis más felices y recordad que si no quieres ser calvo toda la vida, cada día es algo más fácil de solucionar.
Lo que quiero decir se aplica especialmente a aquellos que tengáis entre 18 y 22, aunque supongo que sirve para cualquiera que esté en los primeros estadios.
Yo siempre he tenido el pelo largo, con un gran flequillo. Tengo las orejas algo de soplillo y la frente muy amplia, por lo que ese pelo me sentaba muy bien y me hacía sentirme muy seguro. Entonces llegó la caída. Y me obsesioné demasiado: me miraba 200 veces al espejo, me fijaba en TODOS los hombres que veía por la calle a ver cómo tenían ellos el pelo, se me quitaba el apetito, no quería salir... Los primeros meses fueron horribles. Y ahora quiero compartir con vosotros ciertas cosas que espero que os ayuden a no pasar por esos periodos tan dañinos para uno mismo.
Empezar un tratamiento recetado por un dermatólogo es un paso que seguramente ya habréis hecho o que vais a hacer, por lo que no me quiero detener mucho en eso. Este foro lo explica maravillosamente y muestra que suele ser eficaz. A lo que quiero ir es a esa convivencia con la calvicie.
Antes de nada, empezar pronto (18-20 años o incluso con 24-26) suele ser un palo más duro pero no debería. A los jóvenes nos suele aterrar más perder pelo porque pensamos que eso son cosas de gente más mayor y que vamos a aparentar 10 años más y, por consiguiente, a ligar menos durante toda la vida. Pues lo primero es quitaros esa idea de la cabeza, y pronto veréis por qué lo digo.
Tened buena actitud, sed constantes con el tratamiento y no os preocupéis por el futuro. Pero "¿cómo no me voy a preocupar por el futuro? ¡No me quiero quedar calvo!". Ni tú ni nadie que esté leyendo esto, pero creo que nuestro problema es que sobredimensionamos la calvicie. Lo que nos da miedo es perder mucho pelo y vernos mucho peor, además de perder atractivo; y esta es la única mala noticia que leeréis en este post: seguramente eso pase. Llegará un momento donde estaremos bastante calvos si no tenemos suerte con el tratamiento, pero ¿y qué? Lo que quiero llevaros a pensar es que hoy en día, mantenerse calvo es una opción. Buscad en internet. La cirujia capilar de implantes avanza rapidísimo y más dentro de unos años cuando tengáis ya un problema más serio. Además no es excesivamente cara; o en su defecto existe alternativas, como las prótesis, con un resultado inmejorable. Buscad, buscad, si lo veis por vosotros mismos os tranquilizará mucho más. Buscad a David Beckham, a George Clooney, a Jude Law... mirad como tuvieron problemas de pelo y ahora están estupendos. Y tampoco penséis que os tenéis que pasar toda vuestra juventud (que suelen ser los años de mantener relaciones largas) pelones. Jan Oblak, Wayne Rooney, y muchos otros se han implantado pelo a los 20 y tantos. Ya eso no es tan problema. O mirad testimonios de gente con prótesis. Quitaos la idea de la cabeza de que no os veréis atractivos porque es mentira. Hay muchas opciones, o igual os queda bien la calva.
Habrá que pasar por esos 1-2 años (o quizá no) de vernos pelones, pero es una etapa como otra cualquiera.
Os remito al caso de Albert Rivera, que pasó de un pelo muy pobre hasta 2014 a ser llamado "guapo" y ser muy deseado en todos lados un año después y que ahora no aparenta sus 36 años (en principio dice que no con implantes, pero es otra muestra de que siempre hay buenas soluciones).
Tanto vosotros como las celebridades como cualquiera seguramente pasemos por esa etapa de "pelón nada sexy" pero no es el fin del mundo; es transitorio si queremos. Nuestra autoestima no debe depender del pelo. Creedme cuando os digo que un pelón triste atrae mucho menos que un pelón feliz y que sentiros seguros a pesar de defectos que os veáis en la imagen es algo que añadirá mucho a vuestra calidad de vida.
En definitiva, perded el miedo: funcionará mejor el tratamiento, seréis más felices y recordad que si no quieres ser calvo toda la vida, cada día es algo más fácil de solucionar.
