historia una vez que he logrado superar este problema. Ojalá esto le sirva a otros para no desesperar y encontrar también una solución a su problema.
Mi nombre es Ismael, al menos es el segungo nombre de el nombre compuesto que aparece en mi DNI y tambien el nombre artístico que he utilizado siempre en el mundo del baile, la farándula y el espectáculo al que he dedicado gran parte de mi vida personal y Laboral.
Tengo 40 años, aunque todo el mundo se sorprenda al escucharlo, y es que soy el resultado de una buena heréncia genética y una vida sana y equilibrada con el deporte siempre presente.
En mi vida he conseguido a base de mucha voluntad, constancia y esfuerzo un físico envidiable que me ha abierto algunas puertas en la vida de forma gratuita y me ha ayudado amenudo en mis objetivos de la manera más fortuita,pero pese a mis grandes ojos verdes resaltados por mi tez morena,ser bien parecido y
contar con un carácter jovial, alegre he hiper-social he tenido toda mi vida un enorme complejo que ha oscurecido en mi interior todas mis otras virtudes restándome bienestar, robándome felicidad y haciéndome sufrir hasta lo indecible, EL PELO!, oh más bien la pérdida de este.
Siempre he sido una persona de frente despejada, con apenas 20 años comencé a dejarme el pelo largo, tenía un pelo negro, grueso, liso y largo, muy bonito, pero las entradas cada vez eran más prominentes y para mi era una auténtica pesadilla que intentaba evitar y disimular con todos mis esfuerzos. He tenido al menos 100 gorras por cada peluca que tenía andy warhol,todo valía para disimular las cada vez más incipientes entradas, pañuelos pirata o a lo milli vanilli, gorras, gorros, viseras, sombreros, gafas de sol colocadas de forma estratégica ...Eso para disimularlo, pero para intentar evitarlo creo haber probado de casi todo, champús, ampollas, lociones, sprays, vitaminas, sesiones de infrarrojos, masajes capilares con aparatos eléctricos... todas soluciones que se
prometían milagrosas y con las que tan solo conseguí perder mi tiempo, mi dinero y lo que era aún peor mis esperanzas.
Entonces la gente empieza a decirte:"te estás quedando calvo"...que te dan ganas de contestar, "si"... "la pena es que tu no te quedes mudo". ¿que se han creido? ¿que no nos miramos todos los días al espejo?, ¿que no nos hemos dado cuenta?, ¿de verdad creen que nos estan informando de algo que ignoramos?
-"se te ve el cartón"... dios! la educación debe ser la culpable de que siendo los niños tan inteligentes haya en el mundo tantos adultos estúpidos.
Con 26 años acudí al dermatólogo quíen me diagnóstico una alopecia androgenética severa, lo que equivale a un cáncer terminal en lo que al cuero cabelludo se refiere, me iba a quedar calvo, era algo que no podría evitar ni con todo el dinero ni con todo el esfuerzo del mundo y eso era algo que no podía ni creer ni aceptar.
Entonces el doctor me habló de de unas pastillas que se llamaban propecia(finasteride 1mg), al parecer era lo único que hasta ahora había dado resultado comprobados en frenar la caida del pelo, aunque se me advirtió que no empezaría a notar los resultado hasta pasados un año más o menos y que el pelo que se me había caido ya no lo recuperaría. Pronto descubrí que existían otras pastillas llamadas finasteride 5mg(que es el principio activo de la propecia) y que además de costar la caja cinco veces menos al tener cinco veces más de principio activo, partía la pastilla en 4 0 5 trozos y la caja me duraba entre 4 o 5 meses más.
De todas formas, aunque la evolución de la alopecia se fue frenando de manera progresiva pero agónicamente lenta, unos diez años después de tomar 1mg de finasteride diario teniá unas entradas que me llegaban claramente hasta la frontera del hueso frontal y parietal de la cabeza (es decir hasta la mitad del craneo) y la típica coronilla de fraile.
Siempre decimos cuando aún tenemos pelo aquello de... "yo cuando me esté quedando calvo, me raparé y "a tomar por el viento".Pero luego todos pasamos por esos estadios de negación en los que intentamos disimular la realidad más evidente cayendo amenudo en lo ridículo hasta acabar en la categoría de esperpento.
Y con esto me refiero a aquellos peinados destinados a mal tapar lo intapable, empezando con el tipo "ensaimada" que consiste en intentar dejarte el pelo un poco más largo de las zonas más pobladas para intentar desplazarlo hacia las zonas despobladas y así intentar compensarlo. Después el tipo "cortinilla" con el que intentas dejarte un flequillo tipo toldo para acabar con el tipo "lagartija" que consiste en dejarte unos mechones de pelo largo en la zona de
alrededor de la oreja para utilizarlo a modo de turbante y rodeándote la cabeza como Iñaki Anasagasti.
Incapaz de resignarme aquello que no podía remediar mi preocupación se fué convirtiendo en obsesión. Tardaba más en peinarme que en ducharme, lavarme los dientes y vestirme todo junto.Gastaba tanto fijador que mi pelo parecía metálico, no se me movía un pelo así bailara lo que bailara o sudara lo que sudara,
odiaba los días lluvia o viento fuerte hasta ponerme de mala leche porque andaba encorbado con la cabeza hacia abajo para evitar que el aire me levantara el toldo. Jamás iba a la picina o a la playa acompañado o en grupo y si iba nunca me bañaba.Tenía tantos tipos de gorras de todas las formas y colores para
poder combinar con toda mi ropa que la gente me las regalaba porque creían que las coleccionaba.
Odiaba que cualquier persona me tocara el pelo y me despeinara hasta el punto de hacerme sentir violento aún haciendo el amor.Rompía o retocaba todas aquellas fotos donde la evidencia era más evidente. A mí que me encantaba peinarme a la moda estaba completamente supeditado a hacerme el corte y peinado que
más me disimulara las entradas. Odiaba ir a la peluquería y no poder elegir el corte que quería por que no habia pelo suficiente y salir siempre frustrado y malhumorado, odiaba el momento de peinarme y sentir que el peine me raspaba la cabeza por la falta de pelo y cuando no conseguía disimular las entradas con ninguno de los trucos empezaba a sudar, a sentir sensación de ansiedad, rabia y desesperación y acababa poniéndome una gorra tan apretada que se me marcaba toda la linea en la frente y me producía dolores de cabeza pero si alguien tiraba de ella era casi imposible quitarmela por sorpresa. Cada vez que ligaba sentia como se fijaban en mi falta de pelo y sentía como eso les desagradaba restándome puntos en el juego de la seducción.Pero sobre todo oir a alguien
decir "que guapo", "que pena que se esté quedando calvo", era sentir una puñalada de ira, rabia y resentimiento que aún gritando, maldiciendo y golpeando jamás podría explicar mi sufrimiento y aunque a otras personas esto pueda parecerles inmaduro, vanal y superficial y crean que no es más que un
perfeccionismo llevado a un grado extremo convirtiendose en un comportamiento patológico, nada que te haga sufrir es una tontería puesto que te hace sufrir y yo que me movia en un mundo donde la imagen era la mejor carta de presentación, perder el pelo equivalía a la pérdida de voz en un cantante o arrestarle altura a una modelo de pasarela, significaba dejar de presentarme a nuevos trabajos, audiciones y castings por sentirme en inferioridad de condiciones,
significaba en definitiva, la pérdida de confianza y de autoestima.
"Arrancad la esperanza del corazón del hombre y le convertireis en un animal de presa" Y presa de la verguenza que solo puede surgir de un gran complejo de inferioridad, la alopecia se convertio en un obstáculo en mi vida prácticamente insalvable condicionando mi vida afectiva, limitándome en lo laboral y arrastrando tras de mi una fuerte inseguridad frente a la sociedad que me hacía perder la capacidad de ser natural, de improvisar una vida de forma personal
y de tomar decisiones con libertad pero sobre todo, de relativizar.
Hace más o menos 2 años me encontré en mi barrio en Leganés a un vecino unos años menor que yo que tenía una alopecia aún más avanzada que la mía pero que extrañamente había mejorado de forma evidente teniendo bastante menos entradas, la mejoría saltaba a la vista y aunque no tenía mucha confianza con el si era
amigo de su hermana por lo que no fué dificil conseguir un acercamiento y freirle a preguntas, mirarle desde todos los ángulos y hasta tocarle el cuero cabelludo y tirarle un poco del pelo, jejeje. "Ver para creer", es entonces donde por primera vez oí hablar de la Clínica Ceta y de la técnica FUE.
Al principio me costó encontrala en internet por que la busqué con Z de zapato, pero al final dí con ella, conseguí el teléfono y concerté una cita con la directora comercial.
Yo había oido comentar con anterioridad otra técnica llamada "la tira", he visto fotos de pacientes que se lo han hecho y leido artículos sobre ella, se lo pobre y decepcionante que es el resultado, pero sobre todo lo traumática que es esa intervención , lo lenta y dolorosa que es la recuperación y las secuelas tan evidentes y feas que deja(jamás volveras a poder llevar el pelo rapado), yo estaba muy desesperado, pero hay que estar o muy engañado o muy loco para hacerte eso.
Volviendo a la cita con la directora comercial,al entrar en la clínica me gustó la primera impresión, la pulcritud, el trato afable de las recepcionistas, he incluso la decoración moderna y con tanta luminosidad y es que me fijo mucho en esos detalles. Sentado en un gran sillón viendo la tele y haciendo Zaping con el mando se abrió la puerta de aquel despacho que es todo de cristal y ví salir lo que intuí era otro paciente con un problema parecido al mio pero que no
parecía salir muy contento de la entrevista, mas bien todo lo contrario, más tarde me enteré que no todo el mundo es apto para el trasplante capilar y si no cumples las condiciones adecuadas no te engañan y eres descartado.Pero gracias a dios no era mi caso.
Tengo que decir que la directora comercial aparte de guapa y con clase debe de haber estudiado psicología o escuchado miles de historias como la mía porque cuando me quise dar cuenta estaba contándo toda mi historia como nunca antes lo había hecho con nadie y me sentía no solo escuchado si no además comprendido, notaba como empatizaba con mi problema y mis circunstancias y enseguida me sentí como en la consulta de mi médico de toda la vida mezclado con la visita a un buen terapeuta.El médico que fué muy agradable y cercano desde el principio me hizo el dibujo con un lapiz negro en la frente para que viera como me quedaría la nueva linea del nacimiento de mi pelo.También confieso que después de ver con mis propios ojos los resultados de esa intervención en esa misma clínica por
un conocido mío me daba bastante confianza y me dispuse a informarme bien del procedimiento que por cierto no es nada barato a simple vista, pero empiezas a sumar los pros de esta técnica cuando:
te das cuenta del trabajo de chinos que requiere,
la habilidad y celeridad del doctor y de l@s auxiliares,
lo poco invasiba y dolorosa que es la intervención,
lo increiblemente rápida que es la recuperación,
las instrucciones a seguir sencillas y claras por escrito.
no me dejó ninguna secuela ni cicatriz,
a los tres días estaba trabajando,
noté los cambios evidentes desde el primer día,
fue mejorando hasta un año después de la intervención,
por primera vez en mi vida me gustaba con el pelo rapado
el aspecto es 100/100 natural,los resultados son aún mejor de los que me garantizaron,
y aunque fueron muchas horas de quirófano fue toda una experiencia con un equipo muy agradable y muy profesional, llevé mi propia música que me pusieron, vi una película en dvd,comimos todos juntos en una sala especialmente preparada en un receso a mitad de la intervención donde previamente elegí el menú casero entre varios y sugerentes platos, me quedé dormido durante un buen rato después de comer, vamos que no se me hizo largo.
Aveces ocurre derrepente algo que llevas esperando toda la vida y resultó que la solución de mi mayor complejo que tantos problemas me causaba estaba en la misma ciudad donde vivía,y personas de todas las profesiones y clases sociales acudían desde todas partes del pais y parte del extranjero a unos cientos de metros de donde yo vivía para solucionar aquello que tanto me afectaba y acomplejaba.
Mi doctor, Don Manuel Martinez se ha convertido para mi en una especie de libertador que no solo me ha liberado de la tiranía de la alopecia, me ha ayudado a superar mi mayor complejo y cumplir mi sueño y Yo, que me había vuelto totalmente apóstata a base de experimentar desengaños, sufrir fraudes y desenmascarar docenas de bulos...ahora, soy un deboto creyente, gracias especialmente al Doctor Don Manuel Martinez por ser un artista y porque gracias a su don puedo ir por la vida sin tener que encorvar el cuerpo ni tener que agachar la cabeza y esto, no tiene precio. Sigo tomando finasteride un miligramo diario que me prescribe mi médico de cabecera y me lo venden en la farmacia para evitar que se me caiga el pelo y además utilizo a diario minoxidín al 5% por recomendación del doctor que me intervino lo que me ha mejorado en grosor.
He rejuvenecido física y espiritualmente y recuperado la seguridad en mi mismo, me he dejado el pelo largo, sonrio los días de viento, no me importa que me toquen el pelo y me gusta ir a la playa o la piscina con mis amigos... Ahora tengo el pelo que siempre había soñado, y lo que ayer fue una pesadilla en mi vida hoy parece tan solo un mal recuerdo, ahora la gente me dice; "que pelazo","que pelo tan bonito", jajaja...¿que se han creido? ¿que no me miro todos los
días al espejo?


