- Mar May 10, 2011 4:53 am
#232916
Prolegómenos a una teoría estética:
La Belleza reside en la Geometría de la Forma, pero en el caso del rostro (parte fundamental que configura la persona) posee una cualidad iconográfica que hace referencia a ciertos atributos personales y sociológicos en constante trasformación.
Ser calvo no es el problema; si obviamos la proporción craneal y su armonía con el rostro. Es más bien, creo entender por vuestras preocupaciones, el proceso degenerativo; y especialmente sus molestias asociadas. Tales como los picores, la sequedad y la falta de vitalidad del cuero cabelludo.
Pido perdón por iniciar estos apuntes del todo someros pues son tan obvios que no aportan otra cosa que mi visión ante los problemas que aquí se tratan y no soluciones prácticas, de las que os pediré consejo y auxilio. Espero que a lo largo del hilo puedan serles de ayuda, en cierto modo mi escueta reflexión sobre el tema.
¡Y yo con estos pelos!
Nací calvo del vientre de mi madre y mi pelo ha sido uno de mis mayores atractivos hasta los 24 años. Rubio ceniza y en generosa cantidad, poseían despeinados un poder atractivo singular. En aquel Otoño fatídico mis peores temores comenzaron a hacerse realidad. Se vislumbraba la piel de mi cráneo haciéndome una cara triste y apocada. Comenzaron a caer como hojas de un Álamo. No quiero hacer una elegía de aquellos años de espejos honestos porque era tan feliz como lo soy ahora; aún en la sobra de aquel temor.
Volvamos a la filosofía tratada de modo escueto y breve:
Nadie es perfecto y todas las personas sufren un proceso degenerativo de su cuerpo. Algunos se cuidan y otros prefieren no hacerlo. Todos lo que estamos aquí somos constantes y nos cuidamos en mayor o menor grado. En cualquier caso si estoy aquí es para paliar el curso natural de la alopecia andrógena. Sé que no recuperaré la vivaracha alegría de mi pelo, ni mi tupé despeinado y también comprendo que en nada consolará al lector un análisis de histórico de la estética, en relación con el tema. Interesantísima por otra parte pero inutil para nuestro propósito. Dejemos eso para más adelante, si hay lugar para ello. Dejemos pues el análisis de la función estética del cabello en el rostro y cabeza humanos en la formación y deformación de su identidad, aunque antes cabría definir a qué nos referimos y hasta que punto podemos actuar libremente sobre ella, o bien ella actuar sobre nosotros, condicionado aquello que entendemos como persona.
En resumen:
Quiero y haré todo lo posible por mantener el pelo que tengo durante el mayor tiempo posible. Por eso os pido ayuda. Tengo poco dinero pero soy muy constante.
Os agradezco mucho el timepo que le dedicais a tratar en profundidad este tema y el humor con el que tomáis el asunto. Por mi parte decir que no tengo complejo alguno con mi cuerpo, me encuentro atractivo y esto de la caída del pelo lo tomo con resignación y serenidad.
Ahora tengo 29 años, un buenísimo peluquero y un montón de dudas.
He abusado del Ketoconazol pero eso es otro tema y voy a comenzar con el Minoxidil 5% 2 tomas diarias.
Me interesa el tratamiento: estudios, geles, vitaminas, modos de empleo, reacciones, duración del tratamiento, adaptación a mi propio cuero cabelludo, etc... Como a todos.
No me interesan las elegías, la obsesión , el complejo o la añoranza mitificada de tiempos pasados ni tampoco soluciones milagrosas o costosas, puesto que mi economía, por el momento, no lo permite.
Elaboraré, leídos muchos post del foro una batería de preguntas, más adelante y si es posible un repaso por la historia antropológica del cabello sin tengo tiempo para ello y conexión a Internet.
Un saludo a todos!!
La Belleza reside en la Geometría de la Forma, pero en el caso del rostro (parte fundamental que configura la persona) posee una cualidad iconográfica que hace referencia a ciertos atributos personales y sociológicos en constante trasformación.
Ser calvo no es el problema; si obviamos la proporción craneal y su armonía con el rostro. Es más bien, creo entender por vuestras preocupaciones, el proceso degenerativo; y especialmente sus molestias asociadas. Tales como los picores, la sequedad y la falta de vitalidad del cuero cabelludo.
Pido perdón por iniciar estos apuntes del todo someros pues son tan obvios que no aportan otra cosa que mi visión ante los problemas que aquí se tratan y no soluciones prácticas, de las que os pediré consejo y auxilio. Espero que a lo largo del hilo puedan serles de ayuda, en cierto modo mi escueta reflexión sobre el tema.
¡Y yo con estos pelos!
Nací calvo del vientre de mi madre y mi pelo ha sido uno de mis mayores atractivos hasta los 24 años. Rubio ceniza y en generosa cantidad, poseían despeinados un poder atractivo singular. En aquel Otoño fatídico mis peores temores comenzaron a hacerse realidad. Se vislumbraba la piel de mi cráneo haciéndome una cara triste y apocada. Comenzaron a caer como hojas de un Álamo. No quiero hacer una elegía de aquellos años de espejos honestos porque era tan feliz como lo soy ahora; aún en la sobra de aquel temor.
Volvamos a la filosofía tratada de modo escueto y breve:
Nadie es perfecto y todas las personas sufren un proceso degenerativo de su cuerpo. Algunos se cuidan y otros prefieren no hacerlo. Todos lo que estamos aquí somos constantes y nos cuidamos en mayor o menor grado. En cualquier caso si estoy aquí es para paliar el curso natural de la alopecia andrógena. Sé que no recuperaré la vivaracha alegría de mi pelo, ni mi tupé despeinado y también comprendo que en nada consolará al lector un análisis de histórico de la estética, en relación con el tema. Interesantísima por otra parte pero inutil para nuestro propósito. Dejemos eso para más adelante, si hay lugar para ello. Dejemos pues el análisis de la función estética del cabello en el rostro y cabeza humanos en la formación y deformación de su identidad, aunque antes cabría definir a qué nos referimos y hasta que punto podemos actuar libremente sobre ella, o bien ella actuar sobre nosotros, condicionado aquello que entendemos como persona.
En resumen:
Quiero y haré todo lo posible por mantener el pelo que tengo durante el mayor tiempo posible. Por eso os pido ayuda. Tengo poco dinero pero soy muy constante.
Os agradezco mucho el timepo que le dedicais a tratar en profundidad este tema y el humor con el que tomáis el asunto. Por mi parte decir que no tengo complejo alguno con mi cuerpo, me encuentro atractivo y esto de la caída del pelo lo tomo con resignación y serenidad.
Ahora tengo 29 años, un buenísimo peluquero y un montón de dudas.
He abusado del Ketoconazol pero eso es otro tema y voy a comenzar con el Minoxidil 5% 2 tomas diarias.
Me interesa el tratamiento: estudios, geles, vitaminas, modos de empleo, reacciones, duración del tratamiento, adaptación a mi propio cuero cabelludo, etc... Como a todos.
No me interesan las elegías, la obsesión , el complejo o la añoranza mitificada de tiempos pasados ni tampoco soluciones milagrosas o costosas, puesto que mi economía, por el momento, no lo permite.
Elaboraré, leídos muchos post del foro una batería de preguntas, más adelante y si es posible un repaso por la historia antropológica del cabello sin tengo tiempo para ello y conexión a Internet.
Un saludo a todos!!
En 100 años todos calvos.
